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Turkmenistán

Turkmenistán

  • Capital: Ashgabat
  • Región: Asia Central
  • Líder: Kurbanguly Berdymukhamedov
  • Gobierno: República presidencialista
  • Religión: Islamismo
  • Idioma: turcomano (oficial) y ruso
  • Puntuación: 68
  • Fuente de Persecución: Paranoia Dictatorial

POBLACIÓN
MILLONES

CRISTIANOS
MIL

Turkmenistán

Turkmenistán está bajo el estricto control de un gobierno dictatorial, pero no está bajo presión o amenaza de ningún lado. Sin embargo, es posible asumir que no habrá cambio importante de política por el gobierno actual. Para los cristianos eso significa que ellos seguirán viviendo bajo una enorme presión por algún tiempo por venir.

Turkmenistán está bajo el estricto control de un gobierno dictatorial, pero no está bajo presión o amenaza de ningún lado. Sin embargo, es posible asumir que no habrá cambio importante de política por el gobierno actual. Para los cristianos eso significa que ellos seguirán viviendo bajo una enorme presión por algún tiempo por venir.

El gobierno de Turkmenistán es uno de los más restrictivos de Asia Central. No hay libertad de prensa, ni libertad de religión, prácticamente ninguna libertad de viajar al exterior, y restricciones crecientes en la importación de mercancías desde el exterior.
El país tiene su propio sistema de prisiones y campos de trabajo que están constantemente superpoblados. Para los cristianos, significa que hay un monitoreo constante por parte de los agentes estatales. El Foro 18 publicó su Encuesta sobre la Libertad Religiosa en enero del 2017.

Los siguientes puntos son sólo una pequeña selección de las violaciones de la libertad de religión o creencia en Turkmenistán identificadas por el Foro 18:
• La aprobación de leyes violando claramente las obligaciones internacionales de derechos humanos;
• Prohibición de todo ejercicio de libertad de religión y creencia sin autorización estatal;
• Recusas arbitrarias de status legal a las comunidades que optan por buscarlo;
• Reclutamiento secreto de informantes policiales en las comunidades de creencias;
• Falta de juicios justos y proceso legal;
• Coherencia por funcionarios contra no musulmanes para intentar forzarlos a convertirse al islamismo;
• Restricciones severas a la educación religiosa, incluyendo la prohibición de mujeres de estudiar teología académica en el país;
• Casi ningún contacto con cristianos extranjeros está permitido;
• Censura de literatura religiosa y otros materiales.

Después de 69 años, como parte de la Unión Soviética, Turkmenistán declaró su independencia el 27 de octubre del 1991. Hasta la muerte del ex presidente Saparmurat Niyazov en el 2006, el país estaba en el ápice de su culto de personalidad casi religioso, su libro, llamado "Ruhnama". Este libro y su filosofía dominaron la vida pública y se enseñaron en escuelas y universidades. Tal vez el clímax de esa reverencia fuera la construcción de una enorme torre en la capital, Ashgabat, que estaba cubierta por una estatua dorada y rotativa del entonces presidente. La estatua estaba siempre de frente al sol. La explicación oficial era que el sol seguía la estatua y no lo contrario. No es sorprendente que los observadores se hayan referido al país como Corea del Norte de Asia Central.

Gurbanguly Berdymukhamedov asumió el cargo tras la muerte del presidente Niyazov en diciembre de 2006 y canceló algunas de sus decisiones, como, por ejemplo, nombrar meses y días de acuerdo con los héroes turcomanos, pero tuvo que moverse con cuidado para sustituir a su predecesor que había sido reverenciado casi como un dios. La enseñanza obligatoria de Ruhnama en el sistema educativo del país fue gradualmente reducida. La estatua dorada fue trasladada a los alrededores de Ashgabat.

No tardó mucho para que Berdymukhamedov desarrollara su propio culto de personalidad en torno al título honorario "Arkadag" (Protector). Después de la reelección de Berdymuhamedov en el 2012, una nueva era fue anunciada: la "Era de la Felicidad Suprema". El régimen decidió derribar miles de casas y reconstruir la capital Ashgabat como una ciudad de mármol blanco.

El 25 de mayo del 2015, las autoridades de Turkmenistán inauguraron una estatua gigante del presidente Berdymukhamedov montado a caballo, sosteniendo una paloma - todo cubierto con una capa de oro de 24 quilates. En septiembre del 2016, se hicieron enmiendas constitucionales para permitir que el presidente dispute las elecciones presidenciales futuras, independientemente de la edad.

Turkmenistán es una república presidencial, por la que el presidente es jefe de Estado y jefe de Gobierno. No se permiten partidos de oposición verdaderos. El poder está concentrado en la presidencia; el poder judicial es totalmente subordinado al gobierno, con todos los jueces nombrados por mandato de cinco años por el presidente sin revisión legislativa.

Turkmenistán es el país de Asia Central con el más alto nivel de control del Estado en casi todos los aspectos de la vida. El Departamento de Estado de Estados Unidos informa que el régimen impuso "leyes y políticas que restringen la libertad religiosa a través de requisitos de registro, regulación rigurosa de la producción y diseminación de literatura religiosa y restricciones a las actividades permitidas de grupos religiosos e individuos".

Desde mayo del 2015, la Comisión Estatal de Organizaciones Religiosas y Evaluación Especializada de Recursos de Información Religiosos (SCROEERIR) es responsable del control de asuntos religiosos.

La ley establece que esta comisión deba ayudar a los grupos religiosos registrados a trabajar con agencias gubernamentales, explicar la ley a los representantes religiosos, monitorear las actividades de grupos religiosos para garantizar que se ajusten a la ley, ayudar a traducir y publicar literatura religiosa y promover comprensión y tolerancia entre diferentes grupos religiosos. (Fuente: informe IRF Turkmenistan 2015). Cada solicitud de un grupo religioso necesita aprobación antes de la implementación.

El Estado es responsable del sector de producción y también controla el importante sector exportador. Como el país es abundantemente rico en recursos como el petróleo, el gas natural y otras materias primas, también en algodón y granos, las personas que se ocupan de estas industrias pueden ganar mucho dinero. Comprar y comercializar monopolios es un medio de mantener los precios muy por debajo del mercado mundial, pero también son puntos en donde toma lugar la corrupción. Al menos ocho de los doce bancos nacionales son estatales y, como el Estado decide qué deudas ministeriales son abolidas, la práctica bancaria es limitada.

A pesar de la riqueza potencial del país debido a enormes cantidades de gas natural y otros recursos, sólo una elite muy pequeña se beneficia de ello. El desempleo y la tasa de pobreza siguen en un nivel muy alto y el crecimiento considerable del PIB per cápita y en porcentaje no ha mejorado las condiciones de vida de todos los ciudadanos en igualdad de condiciones. La enorme caída en el precio del petróleo desde el 2014 tuvo un efecto muy negativo en la economía de Turkmenistán. La reconstrucción planeada de la capital Ashgabat tuvo que ser aplazada.

Turkmenistán tiene un alto nivel de desempleo. De acuerdo con el World Factbook de CIA, los valores de desempleo se situaron en el 60% en el 2004 y difícilmente han mejorado desde este entonces. La corrupción es endémica en todos los niveles de administración y gobierno. Los grupos de poder dentro del régimen no tienen interés en perder la oportunidad de ganar dinero.

Gracias al antiguo sistema soviético de educación, prácticamente todos los ciudadanos de Turkmenistán son alfabetizados. Esto significa que las personas interesadas en el mensaje cristiano pueden recibir materiales en su propio idioma. Las restricciones impuestas por el gobierno (todos los materiales deben ser aprobados y sólo los grupos registrados pueden estar activos) significan que la mayor parte de la distribución, etc., debe ser hecha de forma no oficial. El ministro de Justicia tiene una mala reputación en lo que se refiere a los derechos humanos y sus prisiones y los campos de trabajo son constantemente superpoblados. Literalmente, miles de personas se mantienen en condiciones terribles.

El más conocido es el campo de trabajo de Seydi en el desierto, a unos 40 kilómetros al noroeste de la ciudad de Turkmenabad, cerca del río Amu Darya y de la frontera con Uzbekistán. Cada año hay días de amnistía cuando cientos de prisioneros son liberados. En general, los cristianos experimentan los mismos problemas que todas las otras personas en el país y no reciben apoyo económico o social. La única excepción a esto es la presión del ambiente social (familia, imanes locales, aldeanos) sobre cristianos ex musulmanes.
 

Los primeros cristianos que entraron en Asia Central (incluyendo Turkmenistán) eran misioneros nestorianos en el siglo 4. A partir del siglo 5, hubo grandes movimientos de pueblos en Asia y Europa y para Turkmenistán, lo que significaba la llegada de una tribu turca de Asia Oriental llamada Oghuz (los antepasados étnicos del turcomano). En el siglo 8, el islam entró en la región, siguiendo las pistas de la ruta comercial de la seda y los cristianos desaparecieron del país.

En el siglo 16, Turkmenistán se convirtió en parte de los khanatos uzbekos de Khiva y Bukhara, que influenciaron profundamente la cultura y la religión del país.
La presencia actual de cristianos en Turkmenistán data del siglo 10. En el 1867, el Imperio Ruso expandió su territorio a Asia Central durante varias campañas militares, conquistando los khanatos de Khiva y Bujara. El régimen trajo a los rusos étnicos, que pertenecían principalmente a la Iglesia Ortodoxa Rusa. Durante la Segunda Guerra Mundial, Joseph Stalin ordenó la deportación de un gran número de alemanes, ucranianos, polacos y coreanos en Asia Central. Con ellos, otras denominaciones cristianas encontraron camino a Turkmenistán.

No hay en Turkmenistán, comunidades de cristianos extranjeros.
Las comunidades cristianas históricas son de lejos el mayor grupo de cristianos en Turkmenistán.

Las comunidades de convertidos para el cristianismo son aproximadamente 1.000. La iglesia indígena de Turkmenistán es una iglesia muy joven, pero crece lentamente. Estos cristianos ex musulmanes experimentan mucha presión de familiares, amigos y comunidad (especialmente en áreas rurales).

Las comunidades cristianas no tradicionales cuentan alrededor de 16.000 cristianos, y están compuestas de bautistas, evangélicos, pentecostales, carismáticos, Evangelio Pleno y otros.
 

La mayoría de la población del país es musulmana, predominantemente sunita. Sin embargo, sería erróneo llamar a Turkmenistán de un país musulmán. Cerca de 70 años de ateísmo durante la era soviética dejaron una profunda influencia. El gobierno (los herederos de los soviéticos ateos) es firmemente secular y tiene el islam firmemente bajo control. Los ciudadanos musulmanes siguen la cultura islámica básica en lugar de las enseñanzas musulmanas rigurosas.

Como en muchos otros países de Asia Central, la comunidad cristiana se enfrenta a la emigración de muchos rusos. Esto no es compensado por el aumento del número de convertidos para el cristianismo, que actualmente cuenta cerca de mil personas. Uno de los principales problemas para los cristianos en Turkmenistán (y los demás países de Asia Central) es el hecho de que hay mucha división y poca cooperación entre las diversas denominaciones. Desafortunadamente, esto hace que la Iglesia sea muy débil y quede bajo control del gobierno.

No hay libertad de religión en Turkmenistán, a pesar de las afirmaciones en contrario en la constitución del país. El gobierno dictatorial de Turkmenistán utiliza un enorme cuerpo de agentes estatales (policía, servicios secretos, imanes locales) para monitorear de cerca todas las actividades religiosas. Esto impuso tantas restricciones a la libertad religiosa que se puede decir que no exista en Turkmenistán. Este es el caso de todas las religiones, no sólo de la fe cristiana.

La mayoría de los cristianos pertenecen a minorías étnicas - principalmente rusas. Con la excepción de la iglesia indígena, el número total de cristianos en Turkmenistán difícilmente crece.
 

• Hay leyes y políticas en el país que delimitan el registro de iglesias, y controlan la producción y diseminación de literatura religiosa. Ora para que el efecto de esas leyes disminuya y que más cristianos turcomanos conozcan y estudien la Biblia.

• Entre los cristianos hay mucha división y poca cooperación entre las diversas denominaciones. Desafortunadamente, esto hace que la Iglesia sea muy débil. Ora por unidad entre los cristianos turcomanos, para que ellos se fortalezcan como un solo Cuerpo y dejen de lado sus diferencias.

• Pide a Dios por sabiduría y gracia a los cristianos perseguidos y a los que están presos. Que ellos sean renovados diariamente por la misericordia y el amor de Dios.