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República de las Maldivas

República de las Maldivas

  • Capital: Malé
  • Región: Sureste de Asia
  • Líder: Abdulla Yameen
  • Gobierno: República islámica
  • Religión: Islamismo
  • Idioma: Divehi
  • Puntuación: 78
  • Fuente de Persecución: Opresión Islámica

POBLACIÓN
MILLONES

CRISTIANOS

ALGUNOS MILES

El asesinato de un bloguero liberal en abril del 2017 dejó el país en estado de shock y contrarrestó la expectativa de la espera de una apertura en términos de democratización, derechos humanos y oposición abierta al gobierno.

Al mismo tiempo, es decepcionante ver al rey saudita anunciar por adelantado un acuerdo comercial importante (vender o alquilar un atolón por 50.000 millones de dólares), pues tales actitudes escasas de sabiduría sólo hacen aumentar la inestabilidad en el país.

Además, la lucha contra los radicales islámicos violentos debe continuar y el gobierno está bien consciente de ese peligro. Las Maldivas son vistas como "un paraíso perdido para el terrorismo". Esto puede ser una exageración, pero las Maldivas tienen una de las más grandes tasas per cápita de militantes islámicos que luchan en el exterior. En junio del 2016, militantes maldivos hasta amenazaron al gobierno con ataques llamando a los líderes del país de "poderes del mal que están en guerra".

NOTAS SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL
La vida normal de la iglesia (es decir, congregarse para adorar en grupos, momentos de comunión, trabajo juvenil, divulgación) es imposible para los cristianos maldivos. Los pocos cristianos secretos, desafortunadamente, a menudo tienen que luchar contra problemas sociales, comunes en la sociedad de las Maldivas, que también afectan a los convertidos.
La importación de literatura cristiana está oficialmente prohibida. Incluso los turistas, a veces, tienen dificultades para mantener su propia Biblia. Al entrar en las Maldivas, los turistas deben llenar un formulario que pregunta si están trayendo a las Maldivas "bienes prohibidos o sujetos a restricciones, como material religioso". Los cristianos extranjeros también son muy cautelosos en adorar al Señor y a menudo renuncian a reunirse en grupos.
 

Las Maldivas son un país políticamente desgarrado. Tras la expulsión del primer presidente democráticamente elegido, Mohamed Nasheed, en febrero del 2012, sus sucesores reiteraron frecuentemente la importancia del islam para el país y sus planes para promover la religión.

Las fuerzas de la oposición (o simplemente las que se percibían como un peligro para los gobernantes) fueron expulsadas del país y fundaron una Oposición de las Maldivas Unidas en mayo del 2016, encabezada por Nasheed, que recibió asilo en el Reino Unido. En agosto del 2016, una nueva Ley de Difamación fue aprobada por el parlamento, protegiendo especialmente al islam como religión del país.

La política en las Maldivas siempre ha tomado caminos religiosos, en los que el islam debe ser defendido o promovido de todas las formas posibles. Como la política, a menudo, es un negocio familiar, las grietas, el cambio de coaliciones y los movimientos de sorpresa son bastante normales. Especialmente en los últimos años, no ha sido inusual que un ministro pierda su empleo por una variedad de razones, incluyendo una supuesta traición. Esto apunta a otro problema que la política maldiva tiene que afrontar: la paranoia de sus líderes.

Permanecer en el poder parece ser el objetivo global, y todos los medios se utilizan para lograrlo. Y si eso significa que los periodistas deben ser secuestrados o asesinados o - como en abril del 2017 - un prominente blogger liberal deba ser apuñalado hasta la muerte, entonces que sea.

La pequeña minoría cristiana no tiene prácticamente espacio para respirar bajo tanta presión.

SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL RECIENTE
Hace años, las Maldivas enfrentan serios problemas sociales, como la dependencia de drogas, casos de abuso sexual y altas tasas de divorcio sin encontrar soluciones.

Un estudio inédito del 2009 sobre la violencia contra los niños, posiblemente no publicado debido a sus escasos hallazgos, afirma que uno de cada siete niños en la edad media del país ya ha sido abusado sexualmente en algún momento de su vida. También se descubrió que la tasa de abuso sexual para las niñas es casi dos veces más grande (20%) en relación a la tasa de los niños (11%). Las niñas están particularmente en riesgo en la capital, Malé. El estudio también descubrió que el 47% de los niños maldivos menores de 18 años sufrieron un castigo físico o emocional en casa, en la escuela o en la comunidad. También es más común entre los estudiantes que asisten a la escuela secundaria en los atolones, siendo uno de cada cuatro informes que han sido molestados por adultos u otros niños durante el año pasado. La tasa de Malé fue del 14%.

Las Maldivas tienen la más grande tasa de divorcio en el mundo, con una proporción de nueve en diez - ¡algunos maldivos, supuestamente, llegan a casarse sesenta veces! Siguiendo la costumbre islámica, un marido puede divorciarse de su esposa simplemente diciendo “¡Yo me divorcio de ti!” Tres veces. La alta tasa de divorcio es responsabilizada por la naturaleza del trabajo de los maridos en las industrias de transporte y turismo. Ellos deben permanecer lejos de casa durante un largo período de tiempo. Esto resulta en falta de confianza y en dificultades financieras para muchas mujeres.

De acuerdo con los números oficiales reportados por su departamento de inmigración en junio del 2015, las Maldivas son hogar de 124 mil trabajadores inmigrantes, la mayoría empleados en el sector turístico. En cuanto al número de habitantes de las Maldivas, unas 358.000 personas en el 2015, este es un número sorprendentemente elevado. Más aún, la Transparencia Maldivas, una ONG local, estima que el número real de trabajadores inmigrantes está más cerca de los 200.000. Conociendo estas cifras, no es sorprendente que el tráfico de seres humanos (el suministro ilegal de trabajadores inmigrantes) sea el segundo sector económico más lucrativo tras el turismo, de acuerdo con las cifras oficiales del gobierno en el 2011.

El país depende mucho del turismo y, por lo tanto, las cifras más recientes en llegadas de turistas, de marzo del 2017, aunque vengan aumentando, son decepcionantes, pues las metas del gobierno no se alcanzan.

 

En el siglo 12, los comerciantes musulmanes suníes trajeron el islam a las Maldivas, que era un país budista desde hace siglos. La tradición sufista fuerte viene declinando a medida que la influencia del wahhabismo saudita crece, a pesar del reciente enfriamiento de las relaciones con Arabia Saudita, cuando el gobierno anunció prematuramente una enorme inversión saudita en las Maldivas, enfureciendo al propio rey saudita.

El país es 100% musulmán sunita, todos los ciudadanos de las Maldivas deben ser musulmanes. La lengua de las Maldivas es dhivehi: la Biblia completa en ese idioma todavía no está disponible.

El país es 100% musulmán sunita y si un ciudadano maldivo quiere apartarse del islam perderá su ciudadanía.

Entre los muchos trabajadores extranjeros, también hay cristianos. Cuando estos cristianos se atreven a querer conocer a otros cristianos, ellos necesitan ser muy cautelosos y discretos.

• Ora para que la Biblia completa en el idioma local no demore para estar lista. Ora por el equipo que está trabajando en la traducción y la producción de la misma.

• Para los cristianos es muy importante tener momentos de comunión para adorar, estudiar la Palabra y orar. Pide al Señor que proporcione encuentros entre los cristianos secretos del país, que ellos puedan reunirse con confianza y seguridad, para adorar a Dios es fundamental para el fortalecimiento de la fe cristiana.

• Ora también por los matrimonios. Que Dios derrame de su amor y gracia sobre cada matrimonio para que ellos permanezcan en unidad y amor en todo momento.