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Reino de Bután

Reino de Bután

  • Capital: Thimphu
  • Región: Sureste Asiático
  • Líder: Jigme Khesar Namgyel Wangchuck
  • Gobierno: Monarquía
  • Religión: Budismo (oficial) e hinduísmo
  • Idioma: Dzongkha
  • Puntuación: 62
  • Fuente de Persecución: Nacionalismo Religioso

POBLACIÓN
MIL

CRISTIANOS
MIL

Bután teme que grandes libertades civiles puedan resultar en divisiones y disturbios en el país debido a su vulnerabilidad geoestratégica, que podría ser explotada por fuerzas extranjeras. Hay una caída notable en las inscripciones para las instituciones monásticas que puede indicar que el budismo está perdiendo su significado. Esto sería una grave amenaza para la cultura y la tradición del país. Esta tendencia podría tener efectos positivos y negativos sobre la libertad religiosa en el país. En el lado negativo: si esta tendencia continúa, el Estado puede querer tomar medidas para reafirmar el dominio de las normas culturales y tradicionales para proteger la herencia budista del país. Tal reacción afectaría negativamente los esfuerzos de los cristianos que buscan reconocimiento oficial. En el lado positivo: esto podría indicar que el budismo está perdiendo importancia en la sociedad butanesa, lo que eventualmente puede llevar al Estado y a la sociedad a adoptar un enfoque más tolerante hacia otros grupos religiosos en el país.

NOTAS SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL
Los cristianos en Bután se enfrentan a muchas cuestiones críticas, como la desunión, la falta de liderazgo entrenado, la influencia insensible de grupos extranjeros (que a menudo hacen más mal que bien), la falta de materiales religiosos en la lengua nacional y la tendencia a preocuparse por curas y milagros. Los cristianos también luchan con muchos problemas sociales y desafíos en la vida familiar.

Ellos siguen siendo monitoreados por el Estado y sus reuniones de adoración a veces son amenazadas y cerradas. Dos pastores fueron arrestados en marzo de 2014 acusados de evangelismo y liberados apenas ocho meses después. Esto muestra que el cristianismo sigue siendo visto como una religión extraña y peligrosa, y sirve como un aviso para toda la comunidad cristiana.
 

Bután era un reino con poco contacto con el mundo exterior hasta la década de 1970. En marzo de 2008 se convirtió en una democracia parlamentaria de dos partidos después de una elección. El país ve la necesidad de invertir, por ejemplo, en el desarrollo de un sistema jurídico que sea más complejo que la forma tradicional de equilibrar los intereses. Es por eso que el país creó una nueva facultad de derecho con la ayuda de una universidad de Estados Unidos en octubre de 2016. Este paso ayuda al país a hacer diferentes pensamientos y valores bienvenidos, pero también puede llevar a un énfasis en las tradiciones y valores del país. En una época en que las tradiciones parecen marginadas (o al menos desafiadas) por influencias externas y el país sufre una "occidentalización", puede haber esfuerzos que limiten una influencia occidental adicional. En la medida que la vida butanesa está íntimamente conectada a la religión y a la cultura budista, cualquier persona que no sea adepta al budismo es vista con sospecha. Eso no significa que esas personas son expulsadas de sus casas o pierden el acceso a los recursos comunitarios, pero se vuelven marginadas.

SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL ACTUAL
Bután es uno de los pocos ejemplos en que un cambio de gobernanza se implementó de arriba hacia abajo y no al revés, con el rey creando una monarquía constitucional en 1998. Una constitución no fue promulgada hasta 2008, cuando los ciudadanos butaneses eligieron un parlamento y el nuevo rey inició el gobierno a los 28 años. El rey posee autoridad máxima y tiene el poder de vetar decisiones, aunque él no usa ese poder públicamente. Él es considerado el guardián del budismo y, aunque sea joven y muy popular en la sociedad, no alterará el papel que el budismo desempeña. Las minorías pueden votar y presentarse a las elecciones, pero la voz de las minorías religiosas, en particular, no se oye en la sociedad o el gobierno. Que los derechos civiles y políticos todavía tienen un largo camino por recorrer fue mostrado en agosto de 2016, cuando un periodista fue acusado de difamación cuando se atrevió a desafiar la nobleza del país y cuestionó la independencia del poder judicial de Bután.

El país es rico en recursos y exporta electricidad a la India, lo que contribuye bastante a los ingresos del Estado. Además, depende mucho del turismo y particularmente los turistas indios están cada vez más visitando el país. Mientras que el turismo es una forma de apertura y de "frotar los hombros" con culturas extranjeras, su importancia es mucho más un factor económico: los turistas internacionales están obligados a gastar una cierta cantidad de dinero diariamente, contribuyendo de forma significativa al fortalecimiento de la moneda del país. Sin embargo, el turismo siempre influye en las tradiciones de un país, un proceso que Bután prefiere evitar.


Los cristianos que buscan empleo enfrentan problemas, ya que son minoría; son víctimas de discriminación y tienen pocas alternativas. Muchas veces, ellos tienen que vivir en difíciles circunstancias económicas y sociales.
 

Misioneros portugueses hicieron una visita que terminó en fracaso en el siglo 17. Bután se mantuvo cerrado oficialmente al cristianismo (así como todas las demás influencias externas) hasta justo antes del golpe fracasado en 1964/1965. En octubre de 1963, el sacerdote jesuita canadiense, William Mackey, fue invitado por el rey y primer ministro a residir en el país y crear un sistema escolar de lengua inglesa como parte de una serie de esfuerzos de modernización. Él permaneció hasta su muerte en 1995. Fuentes indican 1965, como la fecha en que la actividad de la iglesia se hizo visible y comenzó a crecer.

RED ACTUAL DE IGLESIAS
Puertas Abiertas estima que los cristianos representan alrededor del 2,5% de la población. El cristianismo está concentrado en las ciudades y en el sur del país, donde una fuerte presencia de migrantes de Nepal y de la India ocurrió a lo largo de los años, llevando a los esfuerzos del gobierno para "butanizar" a esas minorías. Los católicos romanos son en menor número, y la mayoría de los cristianos pertenecen a una variedad de redes pentecostales.
 

Bután siempre ha sido un reino budista y es uno de los últimos lugares donde el budismo Vajrayana todavía se practica, aunque sus vínculos con la India siempre han sido fuertes. De acuerdo con la constitución, el budismo no es sólo el patrimonio cultural, sino espiritual del país. Aunque generalmente no hay presión oficial para participar en festivales budistas o vivir de acuerdo con las costumbres tradicionales, se espera que la gente lo haga. Esto significa que todos los desvíos se ven con sospecha, por ejemplo, los cristianos. Una vez que la identidad del país está conectada a su patrimonio cultural, que es el budismo, eso hace que el Estado adopte un enfoque riguroso para no budistas en la sociedad de Bután y un esfuerzo más fuerte para afirmar el dominio del budismo en el país.

Los cristianos que viven en el sur provienen principalmente de etnia nepalesa, muchos de ellos vinieron a Bután a principios del siglo 20. En la década de 1990, más de 100.000 refugiados huyeron a Nepal. Hay esfuerzos para hacer acuerdos de repatriación, pero la situación sigue siendo tensa. Todo esto puede estar contribuyendo a la vacilación del gobierno en reconocer oficialmente a los cristianos como una entidad jurídica, a pesar de las promesas hechas para legalizar el status a su debido tiempo.
La mayoría de los cristianos es de descendencia nepalesa, y vive en el sur. Entre el 66% y el 75% de la población practican diferentes formas de budismo. La parte restante de la población practica el hinduismo (de origen nepalesa). Según los números oficiales, en 1980, el 28% de la población era de etnia nepalesa, pero algunas estimaciones llegan al 40%. Algunos de los butaneses son de origen tribal, otros son o tibetanos étnicos o tibetanos con origen surasiático.
 

• Ora por los cristianos que se enfrentan a la persecución por romper con la tradición budista de Bután. Pida por perseverancia y madurez en la fe.

• Clama a Dios por la conversión de los perseguidores, que ellos conozcan a Jesús por medio del testimonio de vida de la iglesia butanesa.

• Intercede para que más trabajadores y siervos de Dios puedan ir al país llevando entrenamiento y estudios bíblicos para fortalecer a los cristianos perseguidos.