Ayuda socioeconómica

"Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe." Gálatas 6:10

Socorrer a los cristianos perseguidos y enseñarles una forma de mejorar su situación económica es una de los frentes de trabajo de Puertas Abiertas.

En algunos países, especialmente en África y en el Medio Oriente, es común que cristianos sean despedidos de sus trabajos cuando confiesan su fe en Jesucristo. Ellos también son discriminados y se le impide intentar una nueva oportunidad de trabajo. Hay también quienes son presionados a seguir tradiciones culturales, como en la India. Otros terminan privados de cosas simples, pero vitales, como acceso a agua, cuidados médicos y escuelas para sus hijos.

Por esta razón, Puertas Abiertas Internacional está comprometida en ayudar a aquellos que, por compartir su fe, son privados de derechos fundamentales descritos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En el 2010, más de 143 mil personas fueron beneficiadas con esos proyectos de ayuda socioeconómica.

En los países musulmanes, en que principalmente las mujeres cristianas no pueden trabajar, Puertas Abiertas lleva entrenamiento vocacional y recursos educacionales que capacitan a esas mujeres a ayudar a sus familias a sobrevivir. Cuando aprenden habilidades profesionales, estas mujeres no sólo bendicen a su propia familia, si no también a la comunidad en la que viven.

"Gracias por pensar en nosotras, pues en esta sociedad es difícil que alguien le importemos"

Comentario de una mujer iraní sobre el trabajo socioeconómico realizado en su villa.

Lea a continuación la historia de un cristiano de Asia Central que se ha beneficiado de uno de nuestros programas de microcréditos:

"Tuve que salir de casa con mi familia después de amenazas de muerte de vecinos que no compartían la misma fe que yo. No teníamos cómo sobrevivir. Siempre trabajé en el campo. Recibí un préstamo de Puertas Abiertas que me permitió comprar dos toros, una vaca y un becerro. Seis meses después ya tenia pagado todo, y lo mejor es que tengo leche para los niños, producimos quesos y tenemos ganancia. Y con esta nueva actividad, podemos bendecir a otras personas y compartir nuestras provisiones".Usted también puede cambiar la vida económica y social de familias cristianas que viven realidades bien diferentes de usted. ¡Con tan sólo contribuir con nuestros proyectos!