Cristianas enfrentan un nuevo tipo de “esclavitud moderna”


Muchas niñeras y empleadas domésticas que trabajan para familias árabes tienen sus sueños interrumpidos por causa de castigos y prohibiciones

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Mamá, hija y niñera caminando en un muelle en Kuwait

Hay muchas jóvenes que dejan sus países de origen para ir a trabajar para familias ricas como empleadas domésticas y niñeras en la Península Arábiga. Todas llegan con una maleta cargada de sueños y piensan en trabajar duro para conquistar una vida más tranquila. Pero no todas consiguen salir realizadas, eso cuando consiguen salir. "Muchas tienen sus sueños brutalmente destruidos por la dura realidad de la esclavitud moderna", dice un cristiano que les ministra el evangelio y que no puede ser identificado por motivos de seguridad. Según él, los gobiernos de los países donde ellas viven, "cierran los ojos" para la injusticia que ellas enfrentan, ya que sus historias no son públicas.

"Ellas son maltratadas en el lugar de trabajo y muchas vece sufren abusos sexuales. Los patrones piensan que pueden hacer cualquier cosa porque son ricos. Algunas llegan a ser castigadas y prohibidas hasta de visitar a sus amigos", explica el cristiano. Él cuenta que una de ellas solo podía dormir tres horas durante la noche y era tratada con violencia física. Un día, ella consiguió huir y fue hasta la agencia que la contrató pidiendo que la mandase de vuelta a casa, pues ella estaba con miedo de morir. Los responsables llamaron al empleador, un árabe rico e influyente, que prometió cambiar la actitud y la agencia entonces la forzó a regresar", contó. Desafortunadamente, después de presentar esta queja, su situación empeoró.

"Al regresar, el hombre la arrastró para un cuarto en el tercer piso y le dijo a su esposa que hiciera lo que quisiera con ella. La empujó de la ventana, de donde ella cayó y quedó gravemente herida. Otra persona de la familia bajó las escaleras y la golpeó hasta que perdió la conciencia. La niñera de la casa vecina llamó a la policía y la niñera agredida fue llevada al hospital en estado de coma. Después de un tiempo, se recuperó de las heridas, pero aún necesita de cuidados", añadió. El cristiano que conoce muchas otras historias semejantes pide a todos los que pertenecen a la Iglesia de Cristo que oren por estas cristianas que trabajan en la Península Arábiga. "Ellas realmente necesitan de nuestras oraciones. Que Dios las proteja y que toque en los corazones de los empleadores árabes, para que sean impactados por el amor de Jesús y las traten con el respeto que merecen", concluyó.