Omán

“Un día leí un fragmento de la Biblia y desde entonces quise saber más de Cristo. Hoy, soy un cristiano que intenta compartir esa alegría con más personas.” Cristiano omaní

Omán se encuentra en una ubicación muy estratégica, entre la unión del Golfo Pérsico y el Mar Arábico. El actual sultán llegó al poder en 1970 y es conocido por traer seguridad y estabilidad e introducir reformas democráticas. A pesar de que muchos estados árabes han sucumbido a la violencia sectaria y al tumulto político, el Sultanato de Omán no experimentó ninguna violencia mayor o levantamientos serios.

Omán es el país de Ibadi Islam, una secta que se supone es mucho menos violenta que la corriente principal sunita o chiita. La situación de persecución en Omán es alimentada por la opresión islámica y, en menor medida, por la paranoia dictatorial. Los cristianos expatriados viven principalmente en zonas urbanas y tienen sus reuniones monitoreadas, a pesar de que se les permite adorar en silencio. Ya los cristianos de origen musulmán, unos pocos cientos, colocan en peligro a su familia, hogar, trabajo e incluso sus vidas por causa de su fe en Cristo.