Malasia

“La obediencia es mejor que el sacrificio. Cuando obedecemos a Dios, aun en medio de la persecución, podemos depender totalmente de él para superar aquello.” Cristiano malasio

Malasia sigue siendo conocida como el mejor modelo a nivel mundial para un país islámico liberal y tolerante, pero esta imagen se está desvaneciendo. La sociedad de Malasia está cada vez más dividida entre una minoría étnica malaya (que sigue siendo claramente favorecida por el gobierno) y las minorías chinas e indias (así como la población tribal indígena que vive principalmente en la parte oriental de Malasia). Los cristianos son particularmente afectados por esta tensión ya que la mayoría de los cristianos pertenecen a grupos tribales indígenas o son de origen chino o indio.

La situación de persecución en Malasia es alimentada por un gobierno que se basa cada vez más en el conservadurismo islámico con el fin de mantenerse en el poder. La constitución de Malasia define al “ciudadano malayo” como musulmán. Aunque el Estado es laico, por definición, el Islam tiene una fuerte influencia en la vida cotidiana. Cristianos históricos y no tradicionales se enfrentan discriminación, especialmente en las manos de los miembros de la familia, amigos, vecinos y autoridades. Dadas las crecientes restricciones impuestas por el gobierno y la sociedad en las iglesias locales y recién convertidos, Puertas Abiertas pide oración por los cristianos sedientos de alimento espiritual.

 
Pedidos de oración

  • Ore por la protección de las reuniones secretas de los nuevos creyentes. Ore para que ellos tengan tiempos de comunión y puedan andar en unidad.
  • Ore por los nuevos convertidos, que a menudo son expulsados ​​de sus hogares, aislados de sus familias y comunidades. Muchas veces, ellos son enviados a campos de reeducación islámicos. Ora por fuerza y ​​valor.
  • Malasia, recientemente, fue testigo de una creciente inestabilidad política, social y religiosa. La Constitución define malayos étnicos como los musulmanes. Por esta razón, los malayos tienen ninguna libertad religiosa abandonar el Islam y los que practican otras religiones tienen prohibido compartirlo entre los musulmanes malayos. Oren por el cambio en Malasia.