Fiel hasta la Muerte

¿Puede nacer la fe en medio de la prisón y torturas?

Un informe de la ONU afirmó que los cristianos se enfrentan a "persecución y castigos severos" al practicar su religión fuera de las iglesias controladas por el gobierno. En una nación que tiene Kim Il-sung como un dios, ser un cristiano es una afronta. Desde que el gobierno fue establecido, los líderes intentan eliminar todas las religiones. Las personas que no niegan la fe son enviadas a los campos de trabajos forzados. La persecución es tanta que, si un guardia convence a un cristiano que niegue a Dios, es prontamente promovido. Además, los cristianos también reciben menos ropa y comida y son aislados de los demás. Algunas veces, después de ser agredidos, cristianos se levantaban y cantaban himnos. Incluso después de sufrir abusos, la maldad no tenía espacio en sus corazones. Cuando un detenido cometía un error, por las consecuencias, solía poner la culpa en otros, pero los cristianos eran diferentes. No hacían acusaciones falsas y siempre cargaban la culpa de los demás. Incluso eran asesinados por eso.

Una o dos veces al mes, los guardias escogían a uno o dos cristianos para, ante seis mil detenidos, intentar hacerle renunciar a la fe. Un día, el director escogió a un hombre. Él fue colgado de cabeza hacia abajo. El director gritó: "Diga que no cree en el cielo". El cristiano no habló nada. Entonces, el director comenzó a espetar una vara en su cuerpo. Después de suelto, el director comenzó a patear al preso. Sin embargo, no renunció a la fe. Furioso, el director comenzó a pisar al cristiano, y ordenó que todos caminaran sobre el cuerpo.

Cuando Soon fue presa, había como otras veinte cristianas presas, pero cada año esta cantidad de hermanas presas aumentaba. En vez de negar la fe, trabajaban duro, en silencio y pacientemente. Si alguien hacía algo fuera de lo esperado, las cristianas eran consideradas culpables y muchas veces golpeadas hasta la muerte. "Me preguntaba: ¿Por qué sufren tanto por creer en algo que no existe? Sólo necesitan decir que ya no creen", explicó Soon. Ella no lograba comprenderles por qué no conocía a Dios. Siempre ha sido muy bien entrenada para no pensar en su existencia.

Pero al ver el amor que tenían, se preguntaba: "¿Cómo pueden morir por causa de otros? ¿Qué existirá en el cielo de tan precioso que estas personas quieren morir por eso? ". Una pequeña parte de Soon quería conocer a Dios. Mientras estuvo presa, vio morir a muchos cristianos. Y aún así, permanecer fieles, como el texto de Apocalipsis 2.10: " Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida". Ellos sólo necesitaban decir que no creían y serían liberados, pero aun así, eligieron morir para recibir de Cristo la corona de la vida. En este entonces, Soon no entendía cómo no temían la muerte.

Pero después de salir de la prisión y huir de Corea del Norte a China, pronto conoció el amor de Dios. Antes, ella sólo quería contar al mundo sobre los abusos en su país y vengarse de los que destruyeron a su familia. Pero después de conocer a Jesús, se cambió su actitud. Ella asumió la misión de pedir a los cristianos del mundo entero que oren por los cristianos perseguidos de Corea del Norte, además de realizar el sueño del hijo, que es estudiar para ser misionero allí.

Más que liberada de la prisión, hoy, Soon fue sanada por el amor de Dios, convirtiéndose de hecho libre.