Dios de Gloria

¿Cuál es la imagen de la iglesia del mundo árabe en el siglo 21? ¿Será que las nuevas generaciones de cristianos están dispuestos a servir a Cristo sin importar los riesgos?

Para que la juventud cristiana del mundo árabe crezca sana, es esencial que sus raíces estén compenetradas en la palabra de Dios, la base de todo cristiano. Pensando en ello, Puertas Abiertas apoya a grupos de estudio bíblico en las iglesias tradicionales en varias partes de Jordania. El objetivo es involucrar a los jóvenes de familias cristianas y conectarlos con la Biblia de una manera diferente e innovadora. Muchos de ellos no conocen a Dios de forma personal y no están acostumbrados a leer la Biblia por sí solos. En estos grupos, la alabanza, oración, estudio bíblico y comunión son fuertemente fomentados.

Rami, de 25 años, es uno de los jóvenes que participa en uno de estos grupos. A pesar de ser miembro de una familia cristiana, él se consideraba ateo, y se unió al grupo con el objetivo de convencer a los demás jóvenes a rechazar a Dios. "Yo iba a las reuniones, pero en mi corazón sabía que sólo estaba fingiendo. En lo más profundo, yo quería convencerlos de que no había Dios ", confiesa. Sin embargo, nuestro Dios de gloria tenía otros planes para él.

Rami no pudo resistir al amor que lo acogió en el grupo. Poco a poco, abrió su corazón a Jesús hasta que, en un campamento, tomó la decisión de seguir al Señor y entregarle su vida totalmente. "Sentí algo que nunca había experimentado antes: alegría", comparte. Con el corazón lleno de la verdadera alegría, Rami dejó varios vicios con los que luchaba, y sus padres fueron los primeros en notar la gran transformación en su vida. "Día tras día, la gloria de Dios me transforma, cambia mi carácter y mis actitudes. Ahora, lo más importante en mi vida es servir a Dios", él declaró.

También en Irak, las iglesias tradicionales también están llenas de nuevos convertidos. Un joven iraquí reclamó que el único problema con la iglesia es que el culto está tan lleno que no encuentra lugar para sentarse. Más de 5 mil familias cristianas volvieron a Qaraqosh en el último año. Conscientes de las incertidumbres debido a los recientes conflictos, ellos quieren permanecer en Irak. Es el caso de Youssif, que tiene 18 años de edad, y miembro de una iglesia cristiana en el país. Él y su familia habían huido tras la invasión del Estado Islámico en 2014, pero volvieron en 2017. Él testificó: "Destruyeron muchas casas e iglesias, pero nosotros decidimos reconstruir nuestra vida aquí, y ahora estoy yendo a la escuela nuevamente". Uno de los problemas que enfrenta Youssif es la falta de comunión, pues la mayoría de sus amigos abandonó el país, entonces él no tiene mucho que hacer. "No suelo salir, ni tengo una vida ocupada o llena de cosas por hacer. Por eso, utilizo mi tiempo para enfocarme en el futuro. Quiero ser exitoso y, para eso, tengo que estudiar bastante. Aunque el futuro sea incierto, yo tengo fe en Cristo", reflexiona.

A pesar de convivir con el miedo de nuevos ataques, los cristianos iraquíes tienen esperanza. Haber enfrentado la guerra y pérdida de muchas cosas sirvió para fortalecer a la iglesia. Y esta fuerza es evidente en el discurso de Youssif: "Nuestra fe es mayor de lo que pensábamos. La descubrimos mientras reconstruíamos nuestra vida en Qaraqosh. La vida puede ser difícil, pero nuestra fe nos ha sustentado. Aunque el miedo venga, nosotros, los cristianos que decidimos quedarnos en el país, tendremos coraje. Sabemos que si morimos, moriremos por Jesús ", afirma.

La joven iglesia del mundo árabe tiene una sonrisa de esperanza en el rostro. Como escrito está, en Proverbios 20.29, "la gloria de los jóvenes radica en su fuerza" y, hoy más que nunca, podemos ver la gloria de Dios revelada en esta iglesia, dispuesta a servirlo en medio de los riesgos y desafíos diarios.