Enfrentar la pérdida del esposo es una de las consecuencias más comunes para las mujeres que deciden seguir a Jesús en Nigeria. La persecución a nuestros hermanos ha hecho que muchas familias se desestructuren, dejando a la mayoría de las mujeres con la responsabilidad de cuidar de la familia, así como de llevar sustento. Donando US$ 34,00, tú permites que alimentos básicos lleguen para una viuda y su familia por tres meses

Nigeria, un gigante lleno de recursos naturales y humanos, tiene el potencial suficiente para ser una fuerza en el continente africano.  Sin embargo, la inestabilidad política, inseguridad y corrupción desenfrenada que lo caracterizan no permiten que avance. El impacto negativo producido por grupos radicales extremistas como el Boko Haram es inmenso. El grupo es responsable por violentos ataques contra los cristianos, muertes generalizadas y la destrucción de miles de iglesias.

“Antes de cerrar los ojos, escuché los tiros: Mataron a mi esposo. Con el tiempo, Dios me curó enseñándome a perdonar y a pagar a mis enemigos con amor”

Ana (seudónimo), viuda cristiana perseguida