Una mujer dispuesta a morir por su llamado

Precious*, una hermana cristiana de trasfondo musulmán, que procede de una de las trece etnias islámicas que existen en el sur de Filipinas. Su pueblo es muy orgulloso, pues creen ser descendientes de la realeza. Sin embargo, para nuestra hermana en Cristo sentirse orgullosa de sí misma era una actitud casi imposible, especialmente, antes de entregar su vida a Jesús.
Una mujer dispuesta a morir por su llamado

Ella recuerda cuando tuvo que mudarse a Manila por la muerte de su madre: “Esperaba construir mi vida allí. Pero no tuve éxito. Fracasé. Me encontré con problemas muy grandes y había un gran vacío en mí”. Precious sufrió una crisis depresiva que la llevo incluso a plantearse terminar con su vida. Pero entonces, Jesús se cruzó en su camino. Se hizo amiga de una creyente que le compartió el Evangelio. Al principio, Precious no creyó lo que su amiga le contaba. “Le dije que no necesitaba a Jesús porque yo no era pecadora. En el islam, el pecado no es el problema, sino obedecer”. Pero, la curiosidad le llevó a aceptar una Biblia de su amiga. “Cuando la abrí, estaba en Juan 10:9 que dice ‘Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo’”. Cerró la Biblia y la volvió a abrir. Esta vez en Juan 5:24: ‘En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida’. “En ese momento recibí a Isa al-Masih (nombre árabe para Jesús) como mi Señor y Salvador”, dice Precious.

La decisión de Precious no fue bien recibida por su familia. Para empezar, la amenazaron con matarla y tuvo que huir a otro lugar. Pero un tiempo después, Dios la llamó para regresar a su pueblo y compartir el Evangelio con los miembros de su grupo étnico. “Le dije: ‘Señor, ¡no quiero ir! No, Señor, ¡me matarán!’ Pero el Señor me continuaba llamando. Salmos nos enseña que es nuestro pastor y que Él nos sostiene, aunque caminemos por el valle de la muerte. Y por eso le obedecí. Ahora predico las buenas noticias de salvación a mi propia gente”.

Así que Precious está de vuelta, compartiendo el Evangelio con su pueblo a pesar de las amenazas de muerte que nos impiden, por ejemplo, mostrarte su rostro o revelarte su verdadero nombre. Pero la persecución no ha impedido a Dios usarla de formas maravillosas con muchas personas. Una de esas personas es su hermana, la cual era una de sus más férreas perseguidoras: “pero después de unos meses, ¡vio a Jesús en persona!” dice emocionada.

Cuando Precious ve a personas de su propia tribu conocer a Cristo y aceptarle como Salvador, siente que la persecución que sufre le merece la pena: “La persecución es normal. Si hay persecución, ¡es que la cosecha es mucha! Si morimos por Cristo, es la muerte más emocionante que podemos tener. Pero Dios aún no lo ha permitido (para mí), ¿por qué? Porque el trabajo continúa, ¡y creemos que Jesús viene pronto! Estos son los últimos días. Necesitamos compartir el Evangelio venga lo que venga”.

Como dice Precious, la cosecha es abundante, pero hacen falta personas como ella. Por eso, Precious pide al Señor de la mies que envíe obreros: “Oro para que los cristianos de trasfondo musulmán se levanten… con ganas de compartir el Evangelio incluso hasta la muerte. Los cristianos de trasfondo musulmán como yo somos más eficaces en este sentido. ¿Por qué? Porque compartimos la misma cultura, el mismo idioma…”

¿Cómo Puertas Abiertas ayuda a Precious?

El trabajo de Precious es fruto también del apoyo y la oración de compañeros de oración de Puertas Abiertas en todo el mundo. Gracias a personas como tú, podemos apoyar a Precious en su incansable esfuerzo por alcanzar a los musulmanes de su etnia y discipular a los cristianos de trasfondo musulmán. Esto dice ella: “necesitamos mucha ayuda. Creo que sin su colaboración no podríamos hacerlo. Ustedes son como Moisés levantando sus brazos, y nosotros somos como Josué ganando la batalla. Si no nos ayudan, no podremos ganar en el campo de batalla”.

Recientemente, Puertas Abiertas ha provisto de alojamiento y recursos básicos a los cristianos de trasfondo musulmán con quienes trabaja Precious. “Más musulmanes escucharán el Evangelio gracias a ustedes y a la colaboración con Puertas Abiertas. Muchas gracias a todos los que apoyan este ministerio. Oro para que Dios los bendiga, bendiga a sus familias y casas”.

*Nombre cambiado por razones de seguridad

Pedidos de oración:

Oremos para que seamos como Cristo. Demos gracias a Dios por su provisión, el apoyo financiero a los obreros, los programas de ayuda para los cristianos.
Oremos por los musulmanes a quienes compartimos el Evangelio, para que Dios les abra los ojos y vean al Mesías
Oremos para que los líderes cristianos (de trasfondo musulmán) sean valientes, no tengan miedo y sean fuertes a través de las pruebas y el sufrimiento que puedan enfrentar.

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