Secuestros de niñas cristianas continúan en Nigeria

Los padres nigerianos continúan lidiando con la pérdida de sus hijas, ya sea a través de grupos terroristas o musulmanes radicales
Secuestros de niñas cristianas continúan en Nigeria Una joven de 19 años fue mantenida contra su voluntad por un musulmán durante 2 meses.

En 2019, el secuestro de 275 niñas, por parte del grupo Boko Haram, de una escuela secundaria en la aldea de Chibok - Nigeria - completó 5 años. La mayoría de ellas eran cristianas y 112 aún no han sido liberadas. Si bien estas chicas fueron secuestradas y abusadas por el grupo terrorista, los informes muestran que esto es solo la punta del iceberg. Muchas otras adolescentes en la misma región son secuestradas de sus hogares, abusadas física y psicológicamente, convertidas a la fuerza al Islam y a menudo obligadas a casarse con hombres musulmanes mucho más mayores que ellas. Todo esto sucede de forma, aparentemente, impune.

Alheri Garba, de 19 años, es una de las tantas niñas que fue secuestrada. Ella es cristiana y asistía al Colegio Federal de Educación en Zaria, estado de Katsina. Alheri estaba regresando a su casa durante el periodo de vacaciones de mitad de año, cuando un musulmán desconocido la secuestró y la mantuvo en su casa a la fuerza. Alheri se quedó con el hombre por más de dos meses. Cuando ella recibía alguna llamada telefónica en su celular, él respondía, y no dejaba que Alheri hablara ni revelara dónde estaba detenida. Finalmente, él canceló su número, pero continúo llamado a su familia y amigos para insultarlos.

Después de un tiempo, se presentó un informe formal a las autoridades del Colegio Federal de Educación, pero nadie mostró ninguna preocupación o iniciativa, tal vez porque según la ley nigeriana Alheri ya es adulta.

Después de que la joven regresó con su familia, los rescatistas de la Fundación Cristiana Hausa (HACFO) dijeron que la mantuvieron en la forma más cruel de cautiverio que jamás hayan visto: "El secuestrador la abandonó en la calle, casi sin vida, pensando que ella moriría. Alheri estaba en muy malas condiciones y con la cabeza rapada. Ella no sabía dónde estaba porque perdió completamente el conocimiento. Ni siquiera podía mantenerse de pie. Ella fue sometida a todas las formas de abuso posible. Este hombre casi acaba con la vida de Alheri. La joven ha sido mantenida bajo cuidados médicos intensivos y, desde su liberación, ha participado en un programa completo de rehabilitación.”

Consejería postraumática

Como resultado de ataques y secuestros, como el de Alheri, muchos cristianos cargan traumas profundos. Ante las dificultades que enfrentan, necesitan ayuda para procesar el dolor y encontrar una cura para sus heridas. Por ello, Puertas Abiertas edificó el Centro Shalom, un lugar para asesoramiento postraumático. Tu donación permite que los líderes cristianos sean cuidados y preparados para lidiar con el trauma que los hermanos viven debido a la persecución y abusos enfrentados en sus comunidades por su fe en Cristo. ¡Ellos te necesitan!