PASTOR Y LÍDER SOCIAL ES ASESINADO EN COLOMBIA

Él influenció el desarrollo de la ciudad de forma positiva y pacífica, permitiendo que la población viviera mejor
PASTOR Y LÍDER SOCIAL ES ASESINADO EN COLOMBIA Mercedes Galarza y sus hijos tuvieron que cambiar de ciudad por seguridad

Era un día cálido en El Cedro, una pequeña ciudad de Colombia habitada por pescadores, granjeros y eventuales comerciantes. Como cada domingo por la tarde, el pastor Héctor Galarza * estaba a punto de atar su barco en el muelle, camino de la iglesia que lidera desde hace 8 años. Sin embargo, dos hombres se acercaron a los muelles, exigiendo ser llevados al otro lado del río. Ellos no eran desconocidos para el pastor. Semanas antes, vadiaron e incomodaron a los residentes con quejas y exigencias, además de ser conocidos por la violencia de sus palabras y comportamiento cruel. "Ellos estaban investigando el área por algún tiempo y descubriendo informaciones sobre todos. Forman parte de grupos armados ilegales que buscan retomar el control de la región", dijo la esposa del pastor, Mercedes Galarza. 

El pastor, como la mayoría de los habitantes de la región, presenció acciones violentas y sangrientas de grupos ilegales armados. Por cuatro o cinco años, la situación mejoró y la población pudo vivir, relativamente, en paz. Durante este tiempo, el liderazgo del pastor fue activo y, a través de la iglesia, influenció el desarrollo de la ciudad positiva y pacíficamente. Su liderazgo fue tan fuerte que el gobernante local le invitó a ayudar a tomar decisiones importantes. Poco a poco, el pastor Galarza se hizo conocido como líder social y religioso. 

En aquel domingo por la tarde, dichos hombres tomaron la vida del pastor con dos tiros. Los espectadores se aterrorizaron y corrieron para protegerse, mientras el pastor agonizaba en el suelo. Ellos asesinaron a un líder social y defensor de la comunidad que resistía la violencia por medio de la predicación, el trabajo con los pobres y el servicio a la comunidad. De acuerdo con la hija del pastor, el asesinato fue premeditado. El propósito era prevenir el avance del evangelio, ya que la influencia del pastor disminuyó las actividades ilegales en el área. También querían combatir el número creciente de personas que iban a la iglesia y su oposición a los grupos armados.
 
En aquella misma tarde, esposa e hijos quitaron el cuerpo del pastor. Después se fueron a Río Crecido, una ciudad a 40 km de El Cedro, donde se refugiaron en una vecindad desfavorecida, que sufre inundaciones cada vez que llueve. Esta casa humilde es el nuevo hogar de la familia Galarza. 

La fe ha sido el único bálsamo para la familia que, a pesar del dolor, siente un orgullo profundo del hombre que el pastor fue. Un hombre que sirvió a Cristo con todo su corazón y fuerzas. Un pastor que dio la vida en defensa del mensaje de la paz. Un padre amoroso y marido fiel y leal. Él fue un líder cuya sangre ahora es inspiración para jóvenes cristianos, un hombre simple que dio su vida por la causa de Cristo, un mártir de nuestros días.
 
Puertas Abiertas visitó a la familia con otro pastor, ofreciendo apoyo pastoral y financiero, así como fortalecimiento espiritual. En los próximos días, la familia debe recibir apoyo psicológico y posible reubicación a una zona más segura y confortable.
 
* Nombres modificados por seguridad.
 
Pedidos de oración

  • Ora por la familia Galarza, que el Espíritu Santo los consuela en medio de ese momento de dolor.
  • Pídele al Señor que los fortalezca y firme su fe en Cristo.
  • Presenta a los cristianos de la región El Cedro, que perdieron a su pastor y líder.

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