Los desafíos de ser madre en un contexto de persecución

En el Día de la Madre, conoce algunos de los desafíos enfrentados por las madres cristianas que viven en países donde los cristianos no son bienvenidos
Los desafíos de ser madre en un contexto de persecución Hoy, en este día de la madre, recordamos a nuestras hermanas perseguidas que viven el desafío de la maternidad.

La Biblia nos dice en Salmos 127: 3 que "los hijos son herencia del Señor, una recompensa que Él nos da". Pero, para las cristianas de la Iglesia Perseguida ser madre puede significar un gran desafío. Las cristianas que viven dentro de este contexto experimentan el asesinato de sus esposos, sus hijos son secuestrados, torturados o discriminados, por su vez, ellas también enfrentan violencia y abuso. En este Día de la Madre, recuerda la historia de algunas mujeres que marcaron la diferencia en los últimos años.

Nigeria

Rebeccah Sharibu es madre de Leah, una joven de 15 años que fue secuestrada con otras once niñas por el grupo extremista Boko Haram de un internado en Dapchi, Nigeria. Un mes después del secuestro, las niñas fueron devueltas a sus familias, menos Leah, por el simple hecho de ser cristiana.

El incidente ocurrió hace más de un año y durante ese período, representantes de Puertas Abiertas visitaron a la familia varias veces. Rebeccah está bien, pero preocupada por su hija, que se ha convertido en una "esposa" del Boko Haram. En Nigeria, esa es una práctica común. Desafortunadamente, las niñas y mujeres secuestradas son abusadas sexualmente y mantenidas bajo el poder de los militantes de grupos como el Boko Haram y los extremistas islámicos fulani.

Este fue el caso de Esther, de 20 años, que fue secuestrada por el mismo grupo que Leah en 2014 y se quedó cautiva por más de 3 años. Durante ese período, pasó por diversas experiencias traumáticas. Cuando logró escapar, embarazada de 7 meses, se quedó en el bosque por tres días sin agua, comida o calzado, hasta ser hallada por las fuerzas del ejército.

A pesar de que actualmente vive con los abuelos, fue muy despreciada por la familia y la comunidad local. "Ellos me insultaban constantemente. Pero, lo que más partía mi corazón es que ellos se negaban a llamar a mi hija por su nombre y se referían a ella como 'Boko', recuerda. Las personas todavía tienen dificultad para aceptarlas, pero después de participar en un asesoramiento post-trauma de Puertas Abiertas, Esther se siente bien consigo misma y con su hija. Después de todo lo que pasó, admite que es su hija es su "alegría y sonriso en medio de la tristeza".

Egipto

Para Hanaa, cristiana egipcia de 43 años, la dificultad de ser madre está estrechamente vinculada a la muerte de su marido. Los extremistas islámicos le dispararon delante de sus hijos por no haber negado la fe. Ella ve el cuidado de Dios por medio de las personas que se levantaron para estar a su lado después de la muerte de su marido. "Dios me ha animado a través de sus palabras. El Señor es bueno. Él se quedó a mi lado, me confortó y suplió nuestras necesidades”, contó.

Siria

Randa, de Siria, perdió a su marido en un bombardeo en medio de la guerra en el país. Su hijo también fue asesinado por un tirador. Además, ella se quedó sin hogar y no podía volver a casa porque su pueblo continuaba en territorio rebelde. Pero Jesús le apareció en sueño y ella puedo sentir su poder viniendo sobre ella. "Yo siempre supe que Dios estaba con nosotros. Cuando las cosas se ponían difíciles, intentaba enfocar en esa verdad. Dios me confortaba, fortalecía y capacitaba", cuenta.

A pesar de todas las dificultades enfrentadas por esas mujeres, la palabra de Dios sigue siendo real, de que los hijos son dados por Dios, una recompensa preparada por Él. Y aun en medio de tantas incertidumbres, dificultades y dolores generados por la persecución, aun así, el Señor prepara la provisión necesaria para que esas madres continúen viviendo para glorificar su nombre. No se olvide de interceder por esas y tantas otras madres que viven en países integrantes de la Lista Mundial de la Persecución 2019.

Recordemos y celebremos hoy a las mujeres que marcaron nuestra vida y oremos también por aquellas hermanas que permanecen firmes y fieles en situaciones extremas y cuánto nos edifican, aún a la distancia.

¡Feliz Día de la Madre!