Los cristianos desamparados reciben ayuda humanitaria en Nigeria

Después de la matanza de unas 200 personas, más de tres mil todavía necesitan refugio, comida y ropa
Los cristianos desamparados reciben ayuda humanitaria en Nigeria
A finales del mes de junio, un grupo de supuestos pastores fulanis invadieron algunos pueblos alrededor de la ciudad de Jos, en Nigeria, que resultó en 200 muertos y miles de heridos. Por la inseguridad, las organizaciones humanitarias han dejado a las personas solas, pero la iglesia ha actuado.
 
Los cristianos desamparados están en una situación lamentable. Ellos perdieron a personas queridas, casas y todo aquello por lo que trabajaron. Además, hay falta de comida, abrigo y ropa. Colaboradores de Puertas Abiertas visitaron los dos locales en que se encuentran los más de 3.000 damnificados y entregaron alimentos y productos de higiene. Al ver los recursos, algunos gritaron de alegría, otros empezaron a llorar, emocionados.
 
"Nosotros agradecemos a Puertas Abiertas por traernos ayuda. En un solo día respondieron a nuestro clamor. Ni el gobierno hizo lo que ustedes hicieron por nosotros. Estamos realmente agradecidos", declaró Mary Dung, una de las cristianas beneficiadas. "Mi oración es que Dios retribuya mil veces más para los que donaron esos recursos. Pedimos a los cristianos que oren para que Dios traiga fin a todas esas muertes debido a los ataques", concluyó.
 
Es por medio de tu contribución que Puertas Abiertas logra auxiliar en situaciones como ésta. Tu oferta también posibilita dar apoyo a actividades generadoras de ingresos, crear proyectos modelo, formar profesionales en proyectos de sustento y dar entrenamientos bíblicos.
 

Peticiones de oración

- Ora por los cristianos del Cinturón Medio de Nigeria que continúan enfrentando violencia, muerte y destrucción.
- Ora por la paz en Nigeria.
- Pide la intervención de Dios en la vida de las personas sin hogar. Ellas necesitan comida, abrigo y ropa. Ora para que no sean consumidas por el odio hacia sus perseguidores.
- Intercede por sabiduría para los gobernantes, para que tengan urgencia en poner fin a la violencia.