Levantándose de las profundidades

Un testimonio de una cristiana perseguida en los Territorios Palestinos
Levantándose de las profundidades Joven en una playa de los Territorios Palestinos, escenario de la historia que leerás a continuación

Nadia * creció en una familia musulmana en los Territorios Palestinos y siempre tuvo la pasión de acercarse más a Dios. Cuando su mejor amiga comenzó a vivir como una musulmana fundamentalista y seguir exactamente el Corán, Nadia simplemente siguió su ejemplo.

Ella se sumergió en el Corán, buscando a Allah cada vez más. Pero ella pronto se encontró frente a un obstáculo. "Cuando leí un verso que permite a [hombres] golpear a sus esposas ... simplemente no pude aceptar eso. Me quedé enojada con Allah. Quería mucho más de lo que leí sobre él en el Corán”, dijo Nadia.

Meses después, Nadia escuchó a dos colegas cristianos que discutían la naturaleza de Dios. Una de ellas afirmó que Dios le amaba.

"Me reí a carcajadas cuando escuché eso", recuerda Nadia. "Dije, 'Dios puede ser y hacer muchas cosas, pero ciertamente no amar. Él es simplemente loco y horrible".

Los colegas de Nadia siguieron compartiendo el amor de Dios con ella. Ella vio algo de sentido en lo que estaban diciendo, pero descartó la idea de que ella alguna vez se convertiría en cristiana.

"Sabía que, en mi familia, cambiar de religión no era una opción. Estaba convencida que me matarían o me harían daño si me volviera cristiana. Eso se vería como avergonzar a toda la familia ". Con ese temor, Nadia cerró su corazón a Dios.

Hundirse o nadar

Mientras nadaba en la playa, Nadia quedó atrapada por una fuerte corriente que la arrastró debajo de la superficie.

"Estaba empezando a ahogarme, y me di cuenta: este es el final; mi vida terminó", dijo. “Pensé en mi amiga cristiana, la única persona que conocía que estaba segura de que se iba al cielo. También me di cuenta del lugar al que iba a ir, el lugar que había elegido: el infierno".                                             

Cuando se hundió, Nadia se dio cuenta que debería haber decidido seguir a Jesús hace mucho tiempo. Justo en ese momento, una mano la levantó hasta la superficie.

Atrapada en la cama durante varios días después de ese incidente, Nadia sabía que se le había dado una segunda oportunidad de vida. Llamó a su amiga cristiana y le pidió que le trajera una Biblia. Nadia leyó el evangelio de Mateo y finalmente conoció al Dios amoroso del que hablaban sus amigas.

Ella dijo: “Las palabras de Jesús en el Sermón del Monte me conmovieron profundamente. En comparación con las enseñanzas de Mahoma, Cristo es tan diferente, tan lleno de amor ".

Mientras que Nadia finalmente había vislumbrado la cercanía con Dios que tanto había buscado, luchó con muchas dudas, sabiendo que su familia era musulmana. "Me di cuenta que lo perdería todo: mi familia, mi trabajo, todo". Pero Nadia sabía que Jesús era lo que estaba buscando. Ella recordó el momento en que primero clamó a Dios.

"Todo lo que pedí fue: 'Dios, sálvame'. Y luego, de la nada, comencé a hablar en voz alta. Repetí en voz alta: "Jesús es el camino, la verdad y la vida".

"Seguí repitiendo eso, durante unos 10 minutos, mientras me llenaba una profunda sensación de paz y aceptación. "Desde entonces he seguido a Jesús".

Los lazos familiares

Nadia aún mantuvo su fe en secreto de su familia, temiendo lo que podría pasar si la descubrían. Seis años después, su padre se enteró.

Nadia recuerda: "Estaba tan sorprendido que tuvo un ataque al corazón. No podía soportar la vergüenza que eso le afectaría a él y a su familia. Me obligó a dejar la casa, a dejar mi comunidad y construir una nueva vida en otro lugar ".

Años después, la relación de Nadia con su padre todavía es tensa. Pero su madre estaba tan conmovida por el cambio en la vida de Nadia que también se volvió cristiana.

Muchos musulmanes que llegan a la fe en Cristo deben esconder su fe de su familia o perder todo cuando se descubre su fe. Sin embargo, Jesús está trabajando poderosamente en las comunidades musulmanas, trayendo a las personas a Sí mismo y a una nueva familia: el cuerpo global de Cristo.

¡Es el tiempo de actuar!

Nadia fue repudiada por su familia por su decisión de seguir a Jesús. Siendo una mujer joven de Medio Oriente, era doblemente vulnerable a la persecución debido a su nueva fe y género. No dejes deorar por Nadia, compartir su historia y también hacer una donación para que logremos alcanzar y apoyar a otras jóvenes como ella. 

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