Escuela pone fin a los ataques a cristianos

Con tu apoyo, una iglesia de una zona de mucha persecución en Etiopía ha creado una plataforma para la interacción con su comunidad
Escuela pone fin a los ataques a cristianos Una de las niñas que estudian en la escuela provista por Puertas Abiertas

En el patio de la escuela se escucha por todos lados el alegre ruido de niños jugando. Es la hora de Educación Física para algunos de ellos. Una mezcla de niños musulmanes y cristianos corren y, al escuchar la orden del líder, se mueven o se paran al instante y se ponen a danzar al unísono de la percusión. Si la pudieses ver, no saldrías de tu asombro. Esta escuela es una antorcha puesta por Dios en una zona rural de Etiopía cuya población es 99% musulmana, un lugar donde no hace mucho los pocos cristianos del lugar sufrían una persecución constante y brutal por su fe en Cristo.  

Fenyssa*, el pastor y fundador de esta escuela, me dice: “los musulmanes ni siquiera querían que pisáramos la tierra. Éramos muy pocos y teníamos miedo de movernos por el pueblo. Por las noches no salíamos: una situación miserable. Cada día al menos un miembro de la iglesia era atacado”.

Por su parte, el director de la escuela, Desu*, explica: “Cada día los musulmanes tiraban piedras a la iglesia. Cada vez que los creyentes iban, empujaban a los niños por el camino o les quitaban las Biblias y las quemaban. A los que perdían a un familiar se les negaba un lugar para enterrarlo, se los sacaba de las reuniones sociales con violencia... Era aterrador. En esos días el precio que pagamos por nuestra fe fue muy alto”.

“La formación de Puertas Abiertas nos ayudó mucho para crecer espiritualmente en medio de esos problemas”, dice Fenyssa, y añade: “Aprendimos que la persecución lleva a los creyentes de victoria en victoria. Cuando las personas enfrentan persecución, se hacen fuertes. Dios estuvo muy cerca en esos días. No teníamos nada más que nos fortaleciera, Dios mismo nos fortalecía por el poder de su Espíritu Santo”.

Fenyssa quería encontrar un camino para cambiar la relación de los cristianos con la comunidad local. Y tuvo una idea genial y la mostró a Puertas Abiertas: “Le pedí a Puertas Abiertas que apoyara la escuela que había comenzado para siete niños de guardería y que estaba dentro de la iglesia. Ellos accedieron y el número creció rápidamente. Posteriormente Puertas Abiertas nos ayudó a expandirnos: encontramos tierra y construimos una escuela primaria en un complejo separado”.

Actualmente, la escuela consta de tres edificios independientes y de varias plantas. Los alumnos de 1º a 8º tienen pupitres hechos por personas de la localidad y cuentan con laboratorio, biblioteca y un centro de alfabetización digital. Todo esto gracias a tu apoyo por medio de Puertas Abiertas.