República Democrática Socialista de Sri Lanka

República Democrática Socialista de Sri Lanka

  • Capital: Colombo
  • Región: Sureste Asiático
  • Líder: Maithripala Sirisena
  • Gobierno: República semi presidencialista
  • Religión: Budismo, hinduismo, islamismo, cristianismo
  • Idioma: Sinhala, tamil, inglés
  • Puntuación: 57
  • Fuente de Persecución: Nacionalismo Religioso

POBLACIÓN
MILLONES

CRISTIANOS
MILLÓN

Una tendencia visible es que las restricciones legales y gubernamentales relativas a los cristianos y otras minorías religiosas están en ascenso en Sri Lanka. Aunque, (desde la perspectiva de la comunidad internacional) el país actualmente tenga un gobierno más democrático, las restricciones crecientes muestran que sólo los jefes de Estados han cambiado y no las políticas.

Los ministros y funcionarios del gobierno local que causaron tantos problemas para las iglesias permanecen los mismos. Por lo tanto, el número de incidentes de persecución no disminuyó. Es posible que los funcionarios del gobierno local usen cada vez más métodos estratégicos que solamente restricciones legales en la reducción de la libertad de las minorías religiosas.

Pastores y miembros de la iglesia no han tenido suficientes entrenamientos para afrontar los retos de la vida cristiana, especialmente en las zonas rurales. Debido a la creciente presión budista, los cristianos necesitan estar mejor preparados para la persecución y también necesitan una comprensión bíblica de por qué la persecución es normal. Los cristianos que enfrentaron ataques a las iglesias están traumatizados y muchas veces se sienten inseguros. Los niños son especialmente vulnerables.

Una circular del gobierno de 2008 cita el derecho cristiano a la libertad de culto según establecido en la Constitución de Sri Lanka. Un número cada vez mayor de pastores usa este argumento cuando las comunidades amenazan, o exigen el cierre de sus iglesias. Sin embargo, el coraje de los pastores muchas veces permanece sin recompensas, pues continúan enfrentando presión de los gobiernos locales, policías, vecinos y tribunales.
Los cristianos de la mayoría tamil en el Norte todavía enfrentan las consecuencias de la guerra civil (1983 - 2009).

Cientos de familias todavía están desplazadas y luchan por sobrevivir. Un sistema de tribunal híbrido fue propuesto por las Naciones Unidas para investigar los crímenes de guerra cometidos por todos los partidos de la guerra civil, pero eso nunca fue seguido y, por lo tanto, injusticias y crímenes de guerra nunca fueron abordados y siguen siendo una herida abierta en la sociedad.

La educación religiosa es un tema obligatorio en la escuela. Debido a la falta de profesores cristianos, los estudiantes cristianos a menudo tienen que asistir a clases de religión budista.

Con un nuevo gobierno electo en 2015, (y con el término de la guerra civil que duró 26 años) el gobernante de muchos años, Mahinda Rajapaksa, perdió el poder. Como consecuencia, algunos grupos budistas radicales, como Bodu Bala Sena, también perdieron apoyo. Sin embargo, estos grupos están lejos de ser derrotados y hubo el surgimiento de otro grupo radical llamado Sinha Le (Sangre de los Leones Cingaleses), que es apoyado por un ministro en el gobierno actual. Los grupos budistas radicales están actualmente concentrando sus ataques en la minoría musulmana. El nivel de violencia contra los cristianos disminuyó hasta cierto punto y los incidentes más recientes involucraron a funcionarios del gobierno local, restricciones legales y amenazas.

Después de la guerra civil, la reconciliación nacional sigue siendo uno de los mayores desafíos del país. Dado que la mayoría de las redes en la sociedad se basan en la afiliación religiosa y étnica, el desafío es grande, ya que los grupos étnicos y religiosos deben superar la desconfianza. Sin embargo, no está claro quién puede liderar ese proceso. La política gubernamental de la supremacía budista, aunque no tan fuertemente enfatizada como antes, no ha sido particularmente útil a este respecto. El hecho de que el nuevo gobierno incluya un partido político como Jathika Hela Urumaya, que ha intentado en el pasado proponer leyes anti-conversión, es preocupante y necesita un monitoreo cercano.

Las esperanzas crecieron cuando el nuevo gobierno entró en el poder en enero de 2015, pues pareció reflejar el hecho de que acabar con la guerra civil en 2009 no era suficiente para que un presidente fuera reelegido. Como el ex presidente había confiado fuertemente en grupos nacionalistas budistas (y en la violencia instigada por ellos), la expectativa era que las elecciones superaran la grieta étnica y religiosa de décadas que paralizaba el país.

Tales esperanzas acabaron siendo prematuras. Ambos lados cometieron crímenes de guerra y esto no fue totalmente resuelto.

Todavía hay muchas heridas en ambos lados, y la parte tamil del país en el Nordeste todavía es descuidada. La reconciliación es un término oído con frecuencia, pero raramente seguido por cualquier acción concreta. Las iglesias estarán en una posición única para ayudar a llenar este vacío y abordar estas cuestiones dolorosas, pues tienen miembros de ambos lados. Pero muchas veces se encuentran sufriendo con estas mismas divisiones.

Finalmente, el ex presidente Rajapaksa aún es una fuerza a ser contada. Él es muy experimentado en la ejecución de políticas de poder y ahora atiende a su país como miembro del parlamento. Para el futuro próximo, será decisivo como el país se ocupará de su legado de guerra y si la reconciliación también se llevará a cabo por medios legales y, en caso afirmativo, si esto será tratado por tribunales domésticos o por soluciones híbridas, como las Naciones Unidas propusieron. Mientras más estos asuntos permanezcan sin dirección, se tendrá mayor insatisfacción y ansiedad. Esto podría ofrecer ventajas para que el ex presidente volviera al poder.

El ejército sigue siendo un factor económico importante y también administra negocios que normalmente no se conectan con operaciones militares: la Marina opera algunos de los resorts de vacaciones más exclusivos del país. Esto también es debido al tamaño del ejército, ya que aún tiene cerca de 280 mil miembros, a pesar de que varios años han transcurrido desde que la guerra civil llegó a su fin, en 2009.

El turismo es cada vez más importante para el empleo. Un complejo planeado en Kalpitiya emplea cerca de 15.000 personas directamente y 22.500 indirectamente. Dado ese tipo de escala, es comprensible que la "conquista de tierras" para proyectos de turismo se esté convirtiendo en un problema. De hecho, el gobierno detuvo varios proyectos que los inversores chinos ya habían empezado.  Debido a las acusaciones de corrupción contra el antiguo gobierno y el miedo a la dependencia excesiva del dinero chino, estas cancelaciones son comprensibles. Por otra parte, Sri Lanka necesita una inversión extranjera directa.
 

De acuerdo con tradiciones antiguas, el cristianismo llegó al país cuando el apóstol Tomás fue a la India y predicó en Sri Lanka también. Los cristianos nestorianos vivieron en el país por un largo tiempo. El catolicismo romano fue introducido en la isla a principios del siglo 16 por comerciantes portugueses. En el siglo 17, los comerciantes holandeses trajeron el protestantismo; los misioneros metodistas fueron particularmente activos a finales del siglo 19, especialmente en la fundación de escuelas.

Los cristianos son uno de los pocos grupos de la sociedad que incluyen una mezcla de grupos étnicos cingaleses y tamiles.

Además de la Iglesia Católica Romana, que es la iglesia más antigua y amplia del país (el 80% de todos los cristianos), Sri Lanka también tiene pentecostales, anglicanos, metodistas, bautistas y el Ejército de Salvación.
 

Sri Lanka es predominantemente budista y de etnia Sinhala (el 80% de la población). El país tiene una larga y violenta historia por razones religiosas y étnicas. Después de décadas de tensión étnica, una guerra civil de pleno derecho estalló en 1983. La mayoría budista cingalesa luchó contra la minoría tamil (predominantemente hindú, pero incluyendo un número considerable de cristianos). Hubo una alta tasa de muerte en ambos lados. La guerra terminó finalmente en 2009 con la derrota de los Tamiles, especialmente el grupo Tigres Tamil (LTTE), pero la verdadera paz todavía está lejos.

Debido a esta historia, el nacionalismo religioso prosperó en Sri Lanka. Grupos budistas radicales brotaron en todo el país y fueron usados por el antiguo gobierno como medio de mantener a las minorías religiosas bajo control. La víctima principal, la minoría musulmana, era particularmente sentida como una amenaza.

El aumento de la violencia condujo al asesinato de musulmanes en 2014 y aumentó nuevamente en mayo de 2017, cuando varias empresas pertenecientes a musulmanes fueron destruidas por radicales budistas. Pero los cristianos también enfrentaron ataques de grupos locales, a menudo liderados por monjes vestidos de azafrán. De acuerdo con NCEASL, la Alianza Evangélica del país, ocurrieron 190 incidentes de violencia religiosa contra cristianos desde que el nuevo gobierno asumió el poder en enero de 2015.

De acuerdo con las estadísticas de la WCD, más del 40% de los cristianos son tamiles étnicos, muchas iglesias hacen cultos en Sinhala y Tamil.  A pesar de saber que su identidad debe ser en Cristo, muchos cristianos aún luchan por cuestiones étnicas y políticas.
 

• Los cristianos son blancos de constantes ataques por parte de la sociedad y de otras religiones y etnias. Sólo este año fueron 20 ataques a iglesias, comercios y residencias de cristianos. Ora para que el Señor dé fuerza y coraje a estos cristianos.

• Ora para que la inestabilidad política y social del país no refleje aún más en la persecución a los cristianos.

• Intercede por los líderes de las iglesias en el país. Pide por sabiduría y que su fe sea aumentada.