República Islámica de Irán

República Islámica de Irán

  • Capital: Teherán
  • Región: Medio Oriente
  • Líder: Hasán Rouhaní
  • Gobierno: República
  • Religión: Islamismo
  • Idioma: persa
  • Puntuación: 85
  • Fuente de Persecución: Opresión Islámica

POBLACIÓN
MILLONES

CRISTIANOS
MIL

En la República Islámica de Irán, clérigos detienen el poder bajo control del supremo líder Ayatollah Jomeini. Los líderes actuales ven la expansión de la influencia del islamismo chií en Oriente Medio como un medio de continuar la revolución. Por lo tanto, el cristianismo es considerado una influencia occidental y una amenaza a la identidad islámica de la República.

La situación general de la persecución en Irán es causada por un gobierno islámico estricto que tiene el objetivo de erradicar o restringir cualquier influencia -incluyendo el cristianismo- que pueda amenazar su posición de poder. Los cristianos ex musulmanes son los que experimentan una persecución más severa. Además de los cristianos, los derechos de otras minorías religiosas como judíos, bahá'ís y zoroastrianos, así como los musulmanes derechistas y sunitas también son perseguidos.

Debido a la presión del gobierno, casi todas las iglesias que tenían servicios en la lengua persa fueron cerradas en los últimos cinco años y sus líderes fueron arrestados. El alto nivel de violencia se expresa en el aumento del número de cristianos presos en el país.

Irán

Irán

Irán es una de las más antiguas entre las grandes civilizaciones de existencia continua.

En su historia más reciente, Mohamed Khan Kayar fundó la dinastía Kayar en el 1794. En el 1921, el comandante militar Reza Khan tomó el poder y luego fue coronado Reza Shah Pahlaví. Veinte años después, Gran Bretaña y Rusia ocuparon Irán durante la Segunda Guerra Mundial. Un golpe militar fue realizado con la ayuda del servicio secreto del Reino Unido y de Estados Unidos en el 1953, y Shah, que huyera, regresó.

La revolución iraní destituyó al Shah en 1979 y convirtió a Irán en una República Islámica. Los clérigos islámicos chiíes asumieron el control político, prohibiendo cualquier influencia occidental. Hoy, ellos son liderados por el líder supremo, Ayatollah Alí Jamenei.

En la época del Shah, se inició un programa de modernización con influencias occidentales en el país. Al mismo tiempo, los que no concordaban eran fuertemente oprimidos. Un año después, en el 1980, comenzó la guerra Irán-Irak que duró 8 años.

En el 2002, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, describió a Irán, Irak y Corea del Norte como "eje del mal", y en el 2004 dijo que el programa nuclear de Irán era una amenaza creciente y exigió sanciones internacionales. En el 2016, las sanciones económicas internacionales fueron retiradas después de que el órgano de control nuclear de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Organismo Internacional de Energía Atómica (AIEA), confirmó que Teherán cumplió sus promesas de reducir sus actividades nucleares.

En julio del 2015, un acuerdo entre Irán y seis potencias mundiales se firmó con el objetivo de restringir el programa nuclear iraní -especialmente el de enriquecimiento de uranio- a cambio de la “retirada de sanciones internacionales”. De acuerdo con la revista The Economist, ese fue un momento decisivo para la economía y la implicación de Irán con el sistema internacional.

La historia política reciente, con la reelección del presidente Rouhaní en mayo del 2017, enfatiza el surgimiento de una política moderada en Irán. Sin embargo, las elecciones para el jefe de la Asamblea de Expertos eligieron a un líder de línea antioccidental. Este es un claro recordatorio de que, al final de cuentas, es el líder supremo quien mueve los hilos en la política iraní.

El acuerdo nuclear debe conducir a Irán a una mayor influencia en la región, pero a nivel local, no se espera que el acuerdo apunte a una mejora en derechos humanos, específicamente de religión.

En la visión de los líderes actuales, expandir la influencia del islamismo chií en Oriente Medio es un medio para continuar la revolución. Particularmente en Irak, el islamismo chií recuperó la influencia desde la desaparición de Saddam Hussein. Y, a partir del surgimiento del Estado Islámico en grandes áreas de Irak, milicias chiitas (iraníes) han luchado contra ellos, desempeñando un papel importante como en la derrota del Estado Islámico en la batalla de Mosul en julio del 2017. El general Soleimani, del Ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC), se jacta en un discurso en julio del 2017 de que la influencia de Teherán en Oriente Medio se expandió "decenas de veces" como resultado de la guerra siria. Así, Irán goza de mayor influencia como poder regional en Oriente Medio, a diferencia de la integración de Estados Unidos.

De acuerdo con Hechos 2, en el Nuevo Testamento, los iraníes (partos, medos y elamitas) estaban entre los primeros seguidores de Jesucristo. El cristianismo primitivo era fuerte en Irán en los primeros siglos hasta la llegada del islam en el siglo 7, cuando el cristianismo declinó. Misioneros protestantes viajaron a Irán en los siglos 18 y 19 y finalmente establecieron diferentes denominaciones cristianas.

Hoy, hay comunidades de cristianos expatriados, comunidades cristianas históricas, comunidades cristianas no tradicionales y comunidades de cristianos ex musulmanes. Todas ellas enfrentan persecución religiosa, ya que a los cristianos les está prohibido compartir su fe con los no cristianos. Los musulmanes, que generalmente hablan la lengua farsi, no deben visitar reuniones de las iglesias. Los edificios fueron cerrados por las autoridades por causa de intentos de evangelización.

Sin embargo, son los convertidos del islamismo los que enfrentan una persecución más fuerte, ya que son considerados apóstatas. Aunque no se han realizado oficialmente estas sanciones desde hace más de 20 años, la conversión al cristianismo lleva a los hombres a la pena de muerte, y las mujeres llevan a cadena perpetua bajo la ley de la sharia (ley islámica).

Los cristianos ex musulmanes no tienen protección legal bajo la ley iraní. Ellos pierden el derecho de heredar los bienes familiares, y siguen siendo considerados musulmanes, obligados a seguir la educación islámica. Muchas veces, tienen dificultades para encontrar o mantener un trabajo.

La mayoría de ellos son jóvenes convertidos que necesitan entrenamiento, enseñanza y materiales bíblicos. Para ayudarlos a crecer espiritualmente, ellos cuentan con programas de radio y televisión cristianos, internet y libros en farsi.

Para la gloria de Dios, vemos que el número de cristianos en Irán está creciendo. "Más musulmanes iraníes se han vuelto cristianos en los últimos 25 años que desde el siglo 7, cuando el islam llegó a Irán".
 

En general, la presión sobre los cristianos está en el nivel extremo y ha aumentado en todas las esferas de la vida, la mayor de ellas es la nacional. Aliado a un nivel extremo de violencia, eso es común en situaciones en las que los funcionarios públicos son los principales propulsores del mecanismo de persecución, lo que, en el caso de Irán, viene acompañado de la opresión islámica.

Esta presión es muy común para los cristianos ex musulmanes y para los cristianos que los ministran, que generalmente proceden de comunidades cristianas protestantes no tradicionales. Estos grupos se enfrentan a la persecución religiosa más severa. Y después de tantas prisiones, se puede analizar cómo especialmente los métodos de interrogatorio usados son hostiles y, muchas veces, abusivos. Los prisioneros, incluso los cristianos, fueron privados de cuidados de salud adecuados, como medio para castigarlos y humillarlos o de forzar sus confesiones.

Muchas veces, los cristianos presos sólo pueden ser liberados después de pagar una fianza elevada. Varias casas y empresas (por ejemplo, tiendas) pertenecientes a cristianos fueron confiscadas por el Estado después de que no comparecieran al juicio o llevadas como garantías de fianza. El Tribunal Revolucionario de Irán ordenó la confiscación de un centro de retiros cristianos cerca de Teherán en octubre de 2016, alegando que él es "financiado por Estados Unidos que, a través de la CIA, quiere infiltrarse en el medio islámico, particularmente en Irán, para realizar actividades evangelísticas ".
 

• Ora para que los cristianos en las prisiones de Irán tengan amor genuino por sus guardias y compañeros.

• El Islam es la religión oficial en el país. Todas las leyes deben ser consistentes con la interpretación oficial de la sharia (ley islámica). Cualquier musulmán que deja la religión enfrenta la pena de muerte. Clama para que se cambien las leyes, permitiendo la libertad de religión.

• Para muchas familias musulmanas, es muy triste y vergonzoso cuando uno de sus miembros deja al islam. Intercede por los cristianos que fueron maldecidos y despreciados por sus familias musulmanas.