El Estado de Eritrea

El Estado de Eritrea

  • Capital: Asmara
  • Región: Norte de África
  • Líder: Isaias Afewerki
  • Gobierno: República
  • Religión: Islamismo
  • Idioma: tigrinya, tigre, árabe, inglês
  • Puntuación: 86
  • Fuente de Persecución: Paranoia Dictatorial

POBLACIÓN
MILLONES

CRISTIANOS
MILLONES

Eritrea es un país que ya ha enfrentado muchos desafíos. La pobreza y la inseguridad están entre los principales problemas. El número de refugiados eritreos en Etiopía, Sudán, Kenia y tantos otros países claramente indica que muchos eritreos están profundamente insatisfechos con el régimen actual y las condiciones de vida en el país de origen.

Sobre la política y la ayuda exterior, el régimen de Eritrea mantendrá la cooperación con China, Irán y los países del Golfo y resistirá la presión de Occidente de abrir sus puertas a organizaciones no gubernamentales (ONG) occidentales, incluidas las cristianas. El régimen, sin duda, continuará violando los derechos humanos de los ciudadanos y reprimiendo el cristianismo, pero también formas del islam que no sean percibidas como nativas, en el intento de promover la armonía social. Pues eso podría poner en manos de grupos musulmanes extremistas la oportunidad de promover una agenda islámica radical.

Sin embargo, podría también debilitar a la Iglesia Ortodoxa y sofocar a los cristianos de las denominaciones protestantes no tradicionales y su capacidad para alcanzar a los musulmanes eritreos.

El informe de la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas (ONU), de 2015, también dice que el país está "gobernado por el miedo y no por la ley".
Un gran número de cristianos eritreos sufrió regulaciones severas impuestas por el Estado. En 2002, las autoridades de Eritrea anunciaron una nueva política de registro. La política eximía oficialmente a la Iglesia Eritrea Ortodoxa Tewahdo, el islam sunita, la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Evangélica Luterana del proceso de registro. La nueva ley exigió la divulgación de miembros y otros documentos internos. Muchas instituciones optaron por no cumplir la reglamentación, pues esto perjudicaría la seguridad de sus miembros.
 

Eritrea

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  • El temor del gobierno del islamismo radical y del evangelicalismo cristiano cerró prácticamente todos los proyectos y ayuda de organizaciones internacionales y también restringió la entrada de trabajadores cristianos extranjeros. Ora por los gobernantes para que el Señor retire ese miedo de ellos, ONGs y por las Puertas Abiertas puedan entrar en el país llevando alivio a los eritreos.

  • Se estima que hay muchos cristianos que todavía estén presos por su fe. Desgraciadamente, es muy difícil decir el número exacto de cuantos murieron en las cárceles por tortura, rechazo de atención médica y negligencia absoluta por las autoridades de la prisión. Clama al Señor por los cristianos encarcelados, por una resistencia física y espiritual milagrosa.

  • Ora por los materiales cristianos desarrollados para los idiomas locales. Ora por los equipos que trabajan en ese proyecto.

Para entender el escenario religioso de hoy es necesario mirar la historia de Eritrea. El cristianismo dominó la vida de los eritreos por muchos siglos. El islamismo fue introducido por los árabes en las zonas costeras del Mar Rojo durante el siglo 7. El establecimiento de una guarnición alrededor de Massawa por los turcos en 1557 hizo efectivamente Eritrea una colonia del Imperio Otomano. En la década de 1860, los gobernantes egipcios compraron el puerto de Massawa de los turcos y lo convirtieron en sede del gobierno local.

En 1890, Italia reivindicó la propiedad de Eritrea como una colonia. La presencia de turcos y de Egipto hizo a los musulmanes en la zona costera muy poderosos. Los escoceses (los cristianos), sin embargo, ganaron algún terreno cuando Eritrea se convirtió en una colonia italiana. Italia fue derrotada en la Segunda Guerra Mundial y Gran Bretaña asumió el control de Eritrea en 1941.

En 1952, las Naciones Unidas decidieron hacer de Eritrea un componente federal de Etiopía. La estructura federal fue posteriormente abolida por el rey etíope para hacer de Eritrea parte de Etiopía (forma de gobierno unitaria), declarando a Eritrea como una de las provincias (no un Estado federal). Esto llevó a la formación del movimiento de liberación eritreo.

Conducida de forma excesiva por los musulmanes de las tierras bajas, el movimiento de liberación declaró su intención de formar una república. Como la mayoría de los cristianos ortodoxos de Eritrea tuvieron una fuerte relación con la Iglesia Ortodoxa Etíope, vieron el movimiento de los musulmanes como peligroso. Algunos de los musulmanes fundamentalistas también consideraban a los cristianos ortodoxos como una gran amenaza a la causa de la independencia. Desde entonces, ambos son desconfiados unos de otros.

Cuando se trata de cifras, no hay consenso sobre el número de cristianos perseguidos en Eritrea. De acuerdo con el informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos de 2015, los cristianos representan del 48% al 50%, y lo mismo es cierto para los musulmanes. Según la encuesta de Pew, el 62,9% de la población eritrea son cristianos. Los tigriñas (principalmente ortodoxos) son el grupo cristiano dominante en el país.
 

El cristianismo entró en Eritrea hace más de mil años. "La Iglesia Ortodoxa Tewahedo Eritrea traza la historia hacia la fundación de la Iglesia Copta Ortodoxa y su separación en el siglo 5 del mayor cuerpo del cristianismo ortodoxo oriental. Como los etíopes, la iglesia de Eritrea reconoce a Frumentius (4º siglo) como su primero obispo y sigue las creencias y prácticas de los etíopes [ortodoxos]. "(Fuente: J. Gordon Melton, Martin Baumann (ed.) Religions of the world)

En 1864, el protestantismo entró en Eritrea por tres misioneros pertenecientes a la Misión Evangélica Sueca (que representa el luteranismo). Como el plan original de ir a Etiopía fue impedido, los misioneros decidieron permanecer en Eritrea y empezaron a trabajar con el pueblo kunama - el pueblo kunama es un grupo étnico nilótico (natural o habitante de los márgenes o tierras bañadas por el río Nilo), la mayoría vive en Eritrea, pero también vive en Etiopía. (Fuente: Dan Connell, Tom Killio.) Diccionario Histórico de Eritrea. 2 ed. Scarecrow Press. 2010, página 432)

De acuerdo con las fuentes, la iglesia establecida por los tres misioneros "se volvió autónoma en 1926, siendo el primer cuerpo luterano autónomo en África" (Fuente: misma que la anterior).

En la era moderna, muchas otras partes de la iglesia protestante y libre entraron en Eritrea: "Después de la Segunda Guerra Mundial, la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa y las misiones de fe evangelística (una agencia de envío estadounidense) iniciaron el trabajo en Eritrea. Esta estableció lo que se convirtió en la Iglesia Evangélica de Eritrea. Un año después de la declaración de independencia en 1993, la Convención Batista del Sur inició el trabajo. Todos estos grupos ahora trabajan fuera de los reglamentos oficiales. "(Fuente: misma que la anterior).

Red actual de iglesias
El Pew Research Center (una agencia de investigación no gubernamental y apartidaria) informa que los cristianos ortodoxos representan aproximadamente el 57% de la población cristiana, los católicos romanos son un 4%, y protestantes (incluyendo luteranos, evangélicos, bautistas, presbiterianos y otros) %. Las iglesias evangélicas están creciendo, pero están limitadas en recursos para entrenamiento y divulgación.
 

El presidente Isaías Afewerki gobernó Eritrea desde que se convirtió en un país independiente en 1993. Su Frente Popular para la Democracia y la Justicia (PFDF) es el único partido político y enfrenta una fuerte presión de la comunidad internacional debido a su histórico de falta de respeto a los derechos humanos.

La economía del país está estancada y miles están huyendo del país. Esto llevó a un golpe fracasado en enero de 2013, cuando un grupo de oficiales militares intentó asumir el control de los medios estatales. Según los expertos de la ONU, eso fue una indicación seria de que la situación en el país podría empeorar: "La insurrección militar fracasada del 21 de enero del 2013 es la indicación más seria de grietas permanentes que emergen en el régimen. La lucha de poder en evolución para el control del comité de dirección militar ocurrió en medio de tensiones crecientes entre los generales de Afwerki y el general Manjus y comandantes militares regionales, especialmente el ex comandante militar regional Filipos Woldeyohannes, conocido por haber contactado a personas que participaron en la realización de los eventos del 21 de enero del 2013 y cuyas relaciones con el presidente Afewerki se disparan desde 2012 (Fuente: ONU, 22 de noviembre de 2006, acceso: 11 de junio de 2017).

"Últimamente, el país viene tratando de modificar su relación con la comunidad internacional. Al mismo tiempo, la tensión entre Yibuti y Eritrea está aumentando después de que Qatar retiró las fuerzas de paz de las fronteras disputadas entre Eritrea y Yibuti en junio de 2017. En julio de 2017, Yibuti pidió a la Unión Africana que implantara observadores a lo largo de sus fronteras disputadas con Eritrea.

La dinámica socio-política de Eritrea, las libertades civiles y el sistema político están dominados por el presidente Isaías Afewerki. Por el tiempo que Eritrea existe - desde el 1991 (de hecho) - él fue el único gobernante del país.

El Frente Popular para la Democracia y la Justicia (PFDJ) - es la única entidad política legal en el país y mantiene una ideología política marxista-leninista no democrática. Esta plataforma ideológica militarista se basa tanto en la "lucha de liberación" de Eritrea contra Etiopía -que se extendió de 1961 a 1991- como en el culto a la personalidad de Afewerki, llevando a una de las dictaduras más persistentes en África.

En ese contexto, muchos eritreos (incluyendo musulmanes y cristianos) perciben la identidad nacional de Eritrea como más importante que los derechos individuales y la etnia. La promoción del gobierno de esa ideología nacional ayudó a canalizar potenciales conflictos sociales y étnicos en la armonía social y, así, ayudó a evitar grandes agitaciones sociales y conflictos. Sin embargo, la élite gobernante es principalmente del grupo étnico tigriña.

En términos de libertades civiles, los gobiernos occidentales y las organizaciones de derechos humanos consideran a Eritrea como uno de los países más represivos del mundo, como Corea del Norte, Turkmenistán e Irán. Por ejemplo, el protesto político no está permitido y la prensa está restringida hasta el punto de no haber organizaciones de medios independientes en el país. Aquellos percibidos como pertenecientes a la oposición o como una amenaza para la estabilidad de Eritrea son detenidos y tratados con dureza. Se estima que Eritrea tiene más de 300 locales oficiales y no oficiales donde más de 20 mil personas son detenidas sin juicio y sin contacto con el mundo exterior. De acuerdo con eso, tampoco hay elecciones libres y justas en el país, u otros derechos civiles o políticos. En una de las entrevistas más largas que ya realizó con los principales medios de transmisión (el 12 de julio de 2012), el presidente Afewerki dijo a un reportero de Al Jazeera (cadena de televisión de Qatar): "No existe una mercancía llamada democracia en Eritrea". Las restricciones a los derechos humanos internacionalmente reconocidas (incluida la libertad de religión) son justificadas por el gobierno con la alegación de que estos derechos constituyen una amenaza a la armonía social y religiosa en el país. Esto significa que la introducción de tipos no nativos de cristianismo (es decir, protestantes no tradicionales, como los pentecostales) o ciertas formas del islam, como el salafismo, se verá como una amenaza potencial para la sociedad eritrea. Además, parece que especialmente los tigriñas étnicos aceptan el sacrificio de derechos civiles y políticos en función de la estabilidad interna y la protección contra Etiopía. Eritrea ya se ha involucrado en asuntos domésticos de otros países de la región. El país fue acusado de apoyar a grupos terroristas en Somalia y en otros lugares por la comunidad internacional. En el 2006, un informe del Grupo de Monitoreo de la ONU afirmó que "el gobierno de Eritrea proporcionó al menos 28 remesas separadas de armas, municiones y equipos militares. También proporcionó tropas y entrenamiento para la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) en Somalia.  (Fuente: ONU, 22 de noviembre del 2006; acceso: 11 de junio del 2017)

Situación política y social actual 
El Grupo de Monitoreo de la ONU también observó "fisuras emergentes dentro del liderazgo político y militar en Eritrea en el contexto del creciente descontento en los círculos gubernamentales sobre el aislamiento internacional de Eritrea, la detención arbitraria de miles de prisioneros y la gestión no transparente de cientos de millones de dólares de los ingresos obtenidos con la producción de minería". 

El Grupo de Monitoreo publicó documentación sobre "una serie de sustituciones de alto nivel de funcionarios militares y gubernamentales. Esto está ocurriendo en medio de olas continuas de emigración de la juventud de Eritrea, así como abandonos deliberados de las filas de los enumerados del servicio nacional, un gran número de quienes están obligados a servir indefinidamente". (Fuente: ONU, 22 de noviembre del 2006; acceso: 11 de junio del 2017)

El eritreo sigue sintiendo que el país sigue por rutas traicioneras. En los años 2014 y 2015, los eritreos fueron los únicos en superar a los sirios en números de solicitud de asilo político en Europa. 

El partido en el poder y los militares son actores cruciales en el sistema económico que Eritrea adoptó. Poseen granjas, bancos y otros establecimientos comerciales. Los ciudadanos comunes pueden ganar algún dinero como agricultores y pastores de subsistencia, o vendiendo ganado a los interesados en Yemen y Arabia Saudita. Las ONGs no pueden operar de forma independiente, pues sus finanzas necesitan ser canalizadas a través del gobierno, que en sí enfrenta altos niveles de corrupción. 

Eritrea no recibe prácticamente ninguna ayuda internacional de Occidente a causa de su condición de abusador de derechos humanos. Dicho esto, es política del gobierno no confiar en fuentes externas, ser autosuficiente en términos económicos y moldear su propia fortuna económica. Sin embargo, los países del Golfo (incluido Irán) y China invierten en el país y complementan el presupuesto nacional. A través de la inversión estratégica en el establecimiento de infraestructura clave, como plantas de energía, represas, carreteras y servicios sociales (escuelas, clínicas médicas y agua limpia), Eritrea experimentó un crecimiento del 7% al 10% tras su independencia. Esta inversión fue sofocada tras la guerra de 1998-2000 con Etiopía, ya que más de sus recursos se dirigieron a la defensa nacional. 

El número de pacientes con VIH/SIDA está entre los más bajos en el África subsahariana, y la expectativa de vida está entre las diez mejores de todos los Estados africanos. Esto muestra, paradójicamente, que la combinación de políticas de severa represión gubernamental y autoconfianza económica lleva a resultados positivos.