República de Colombia

República de Colombia

  • Capital: Bogotá
  • Región: América Latina
  • Líder: Juan Manuel Santos
  • Gobierno: República presidencialista
  • Religión: cristianismo
  • Idioma: Español
  • Puntuación: 56
  • Fuente de Persecución: Corrupción organizada

POBLACIÓN
MILLONES

CRISTIANOS
MILLONES

Colombia está en una situación política y socioeconómica muy difícil, la transición hacia la paz es compleja y llena de situaciones negligentes, como lo es la protección de líderes y grupos cristianos en las comunidades más pobres y vulnerables. Asimismo, la comunidad cristiana reconoce su papel político en el país y teniendo la posibilidad de formar un partido político cristiano. La visita del Papa Francisco en Colombia en septiembre de 2017 trajo expectativa de que eso serviría como un impulso y guía para la reconciliación de todos los involucrados en el proceso de construcción de la paz.

Aunque los grupos cristianos, especialmente, los protestantes sean actualmente influyentes en la sociedad, también existe una gran presión de la sociedad civil, de las autoridades políticas y de los movimientos fanáticos en el país para remover su voz del ámbito político. Es común llevarlos al tribunal por transgredir la autonomía de la Iglesia-Estado o acusarlos de proselitismo religioso cuando ellos apenas emiten una opinión en base a sus creencias religiosas.

El acuerdo de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarías de la Colombia (FARC) llevó a la formación de grupos disidentes que gobiernan las áreas más vulnerables del país. Esto es peligroso no solo para civiles sino también para los líderes cristianos, debido a que en muchas ocasiones son las únicas autoridades presentes en el área que se ocupan de intentar mediar.

La intolerancia creció exponencialmente en el país, debido a los malentendidos sobre el verdadero significado del secularismo, los medios promueven la "teofobia" que significa el rechazo absoluto de todo lo que tiene que ver con Dios, la religión y elementos sagrados. Debido a esta situación y el temor que provoca muchos cristianos se mantienen en silencio. 
 
De la misma manera la influencia de la ideología de género ha aumentando rápidamente. Esto se debe principalmente al activismo del Tribunal Constitucional colombiano; que promovió el matrimonio y la adopción por personas del mismo sexo, la legalización del aborto, las tentativas del gobierno de introducir educación sexual en las escuelas, perjudicando así el derecho de los padres de educar sus hijos de acuerdo con a sus propias creencias y la privación de principios cristianos del dominio público como forma de "proteger" la naturaleza secular del estado.
 

El conflicto armado en los últimos cincuenta años tuvo consecuencias de largo alcance, provocado principalmente por la FARC, quienes consiguieron controlar casi el 40% del territorio nacional, desestabilizando el poder del estado. Esta situación dio curso a alianzas políticas y de democracia limitada, influenció la economía doméstica y afectó seriamente la calidad de vida de la población. El gobierno enfrentó estas problemáticas imponiendo políticas cuestionables en relación a la seguridad nacional.

Al final de la década de 1970 surgieron nuevos carteles de drogas, uno de ellos el Cartel de Medellín liderado por Pablo Escobar, cuya organización criminosa mantenía un enorme poder durante los años 80 y 90, influenciando la vida política, económica y cotidiana en Colombia. 

En 30 de noviembre del 2016, después de cuatro años de negociaciones, el presidente Juan Manuel Santos consiguió rectificar el nuevo acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército Popular (FARC-EP). Un primer alto al fuego bilateral había iniciado el 29 de agosto de 2016. El día 27 de junio del 2017 marcó el desarmamiento oficial del grupo rebelde y el inicio de la formación de un partido político para alcanzar el poder a través de las elecciones. Aun así, el cumplimento de la agenda de la paz tiene un largo camino a recorrer. La presencia del crimen organizado, tráfico de drogas, grupos paramilitares y pandillas aún permanecen y las autoridades no reconocen la existencia de estos grupos y la persecución que sufren los cristianos que se encuentran en áreas controladas por ellos.

En el campo político, hay una creciente intolerancia para los líderes políticos cristianos, que son constantemente ridiculizados y silenciados por sus creencias religiosas. Sin embargo, al visualizar que la votación cristiana es un factor fundamental en las elecciones presidenciales del 2018 muchos candidatos están reconsiderando los valores cristianos para obtener apoyo electoral, una manipulación clara del electorado cristiano y un engaño de la fe católica.

Aunque sea verdad que el acuerdo de paz con las FARC ayudará a superar algunas de las disputas que enfrenta la nación, es importante percibir que las FARC no son y nunca fueron la única fuente de los problemas observados, ya que existen otras dificultades que necesitan desesperadamente ser abordadas; tales como:

i) El surgimiento de pandillas (Bacrim) cuya principal actividad es el tráfico de narcóticos, eso se debe a su estricta relación con el crimen organizado. Su control sobre los territorios involucra los intereses de la mafia y también los intereses de las autoridades políticas y locales (a través de la corrupción). En el país se dijo "usted puede ganar la paz, pero perder el período posconflicto" esto indica no haber un plan serio en Colombia para evitar desencadenar una ola de criminalidad. En países como Guatemala y El Salvador, tal criminalidad posconflicto causó más muertes que la propia guerra civil.

ii) La presencia de militantes pertenecientes al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las facciones disidentes de las FARC. Esos disidentes están localizados principalmente en el sur del país, donde tuvieron mayor control sobre rutas de tráfico de drogas. Eses grupos reabrieron el reclutamiento forzado de crianzas y restringen la entrada y salida de habitantes, visitantes, ONGs, instituciones y líderes de iglesias. Eso se tornó uno de los problemas más graves posconflicto.

iii) Para los sectores más negligentes de la población colombiana, el proceso de paz es irrelevante para sus reales necesidades económicas, salud, educación y hasta la infraestructura de su entorno. La indiferencia de las autoridades en relación a la presencia de grupos armados y traficantes de drogas en sus comunidades torna su diario vivir insoportable.

Todo eso representa un desafío para la Iglesia, ya que en muchas áreas ocupadas por la guerrilla, los padres católicos o pastores protestantes son la única autoridad presente. Estos son, por lo tanto, los únicos que actúan como mediadores y se mantienen atentos a la seguridad de su congregación y de los ciudadanos, convirtiéndose en un riesgo para sus propias vidas.

El cristianismo llegó a Colombia a través de la conquista y colonización de España en el período posterior al año 1492. La Iglesia Católica Romana consiguió establecerse como la única denominación. Después que Colombia obtuvo la independencia en 1810, el Vaticano en Roma estableció relaciones formales con el nuevo estado en 1835. La Iglesia Católica Romana asumió una creciente presencia política en el país, lo que causo mucha fricción con los líderes políticos de la época. Como resultado, la Iglesia fue perseguida y comunidades religiosas como los jesuitas fueron expulsados del país entre 1851 y 1861.

En 1877, los intentos por parte del gobierno radical de establecer un sistema educacional "neutro" culminando en una guerra civil con la participación activa de varios obispos y clérigos. En 1886, la relación entre Iglesia y Estado fue establecida en una nueva constitución que reconoció la Iglesia Católica como fundamento para la unidad nacional.
La pérdida de la supremacía católica inició con la llegada de la Iglesia Presbiteriana a mediados del siglo XIX. Ya a principio del siglo XX, llegaron los bautistas y otros protestantes. 

En la década de 1960, el paisaje religioso empezó a cambiar visiblemente debido las transformaciones sociales, económicas y culturales causadas por la modernización, urbanización y alfabetización. El pentecostalismo arribó desde los Estados Unidos y se tornó popular, generando una diversidad cristiana, que fue reconocida en 1991 en la nueva constitución de Colombia.

De acuerdo con la World Christian Database (WCD) los católicos romanos representan 87,5% del total de la población en el país. Protestantes, Pentecostales, Bautista y una pequeña comunidad ortodoxa también están presentes.
 

La Constitución del 1991 abrió espacio a la libertad religiosa, convirtiéndose en una sociedad multireligiosa. Mientras tanto, la presencia de unidades de guerrilla, crimen organizado, tráfico de drogas y pandillas violentas continúa siendo una amenaza para todo el ministerio de la iglesia. Secuestros, amenazas de muerte, asesinatos, ataques contra las iglesias, persecución a cristianos en comunidades indígenas son problemáticas comunes en el país. Debido a la corrupción, los líderes políticos son muchas veces involucrados en alianzas con el crimen organizado, tornándose complejo y peligroso para los cristianos denunciar lo que está aconteciendo en las comunidades. Sin embargo, pese a todos los obstáculos, el número de cristianos está aumentando.

A pesar de existir un número significativo de ciudadanos que son considerados ateos o agnósticos, Colombia continúa siendo un país eminentemente cristiano. Aunque Colombia sea uno de los diez países dominados por la mayoría católica en el mundo, eso no significa que no haya discriminación y persecución en el país. La persecución ocurre particularmente entre las comunidades indígenas y en áreas abandonadas por el gobierno, donde las unidades de guerrilla y el tráfico de drogas son dominantes.

La influencia de las iglesias protestantes en la sociedad aumento a lo largo de los años; dos ejemplos de movimientos políticos protestantes son el Movimiento de la Unión Cristiana y el Partido Nacional Cristiano. Por ello, las agendas de campaña de los candidatos presidenciales incluyen visitas a varias iglesias protestantes y comunidades.
 

•    Ora por los cristianos en las comunidades indígenas y en las regiones controladas por el crimen organizado y el tráfico de drogas.
•    Ora para que las leyes del país sean relevantes para la protección de los cristianos y que la corrupción no sea un impedimento para el crecimiento de la iglesia de Cristo.
•    Intercede por las elecciones de 2018, para que ocurran cambios sociales y políticos en el país. Y así el Evangelio continúe siendo predicado en todos los rincones de esta nación.