Testimonios

Tiempo de ser curados y comenzar de nuevo. Una historia de los cristianos de Siria

Las marcas de la guerra en los cristianos sirios

Los más de siete años de guerra en Siria llevaron al país a una crisis financiera, que afecta directamente a los cristianos que permanecen en el país y también a aquellos que están regresando para casa

El costo de vida subió diez veces durante la guerra, e ítems básicos de sobrevivencia tienen precios inaccesibles para la mayor parte de la población. Las familias encuentran mucha dificultad para sustentarse. Por ello, la realidad de ayuda de emergencia es una realidad.

Solamente en el año 2017, 195,905 personas en Siria recibieron ayuda de emergencia (lo que incluye kits básicos de alimentos, higiene personal, cuidados médicos y remedios. Además de ello, también recibieron ropas, cobertores, mantas para el frío, entre otras cosas) a través del apoyo de socios de Puertas Abiertas.

Nazle es una de las cristianas que recibió este tipo de ayuda. Cuando su marido fue llevado preso por problemas financieros, ella tuvo que criar a sus hijos sola. Un tiempo después, su esposo fue liberado, pero no quiso saber nada de su familia. Nazle trabaja como mesera en Alepo y hace todo lo posible para darle una vida digna para sus hijos.

Cuando Puertas Abiertas la visitó, descubrimos que sus hijos Mary, de 7 años, y Antoine, de 8, no sabían ni leer ni escribir, porque la madre no podía pagarles la escuela. Ahora que Nazle recibe ayuda para suplir las necesidades más básicas en su casa, sus hijos pueden ir a la escuela. “Dios los envío del cielo. Sin la ayuda de ustedes para pagar mi renta y los alimentos básicos, no sé lo que hubiera sucedido conmigo. Mi vida cambió totalmente”, ella nos cuenta con alegría.

Ahora los hijos de Nazle frecuentan la iglesia bíblica dominical. “Por la primera vez en muchos años, siento que hay esperanza. Veo esa esperanza también en la sonrisa de mis hijos. Por medio de ellos, reconozco a Jesucristo, el dador de la vida y de un nuevo comienzo”, comenta.

Makrohee, de 72 años, es otra cristiana de Siria que también se vio afectada por la guerra. Ella y su familia tenían un alto status de vida como los dueños de una tienda de baterías de carro en Alepo. En 2011, francotiradores confiscaron su tienda y todas sus pertenencias. Después, ella perdió a su esposo debido a una enfermedad, Parkinson, y se quedó solamente con su hija. Debido al costoso tratamiento de su esposo, todas sus economías fueron gastadas. Viuda y sin dinero, Makrohee comenzó a trabajar en empleos pesados, sin embargo, debido a su edad avanzada, ella no tiene el mismo vigor que cuando era joven.

Entonces, cuando recibió ayuda de Puertas Abiertas, su corazón se llenó de alegría y gratitud. “Les doy gracias por la comida, que es una gran provisión para nosotras. Los precios están tan altos que, sin su ayuda, no podríamos sobrevivir”.  

Dios de restauración

El clima continuo de guerra generó en la sociedad una considerable carga emocional, lo cual hace que los habitantes de este país vivan con altos niveles de miedo, insomnio, depresión, agresión e, incluso, uso de drogas. Según la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos. 511 mil personas murieron. La ONU calcula que 5,6 millones de personas huyeron de Siria, para refugiarse en otros países, y más de 6 millones fueron desplazados internamente por la violencia.

Por ello, en 2008, Puertas Abiertas dio inicio a un trabajo diferente cuando el país comenzó a recibir a refugiados de Irak. Junto con iglesias locales, Puertas Abiertas decidió ayudarlos con socorro y recuperación post-trauma. Al inicio, las iglesias no se involucraban mucho y les decían a los refugiados: “Nosotros oramos por ustedes y eso debe mejorar la situación”. Pero sabemos que, cuando realmente se quiere ayudar, necesitamos hacer más que orar. Entonces, entrenamos a los cristianos sirios involucrados con este trabajo para que pudiesen ministrar y aconsejar a los refugiados. Ellos se volvieron un canal de bendición en la vida de los refugiados y mostraron el amor de Dios para ellos por medio de las Escrituras.

Hoy vemos que palabras escritas en Jeremías 30,17a se hacen realidad en la vida de nuestros hermanos. “Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas”. Siria fue el primer país donde Puertas Abiertas comenzó a ofrecer este tipo de entrenamiento y consejería. También Biblias y libros cristianos son distribuidos y cursos de discipulado son dados. Hoy cerca de 17 mil familias por mes son ayudadas y los frutos se ven poco a poco. Este mes, te contaremos más testimonios de restauración.

Partes de la ciudad aún están en ruinas, pero otras comienzan a tomar vida y a regresar a la normalidad. Ora y ayuda a los cristianos en Siria, para que ellos sean totalmente restaurados y llenos de esperanza de un futuro mejor.

VE LOS VIDEOS

Los testomonios de los cristianos perseguidos también pueden ser vistos en video

ACCEDE A NUESTRO CANAL

CONOCE MÁS HISTORIAS

Los cristianos perseguidos pueden edificar a tu fe en Dios

CONOCE MÁS HISTORIAS

Dios de Milagros

CONOCE MÁS HISTORIAS

El Dios de las generaciones

CONOCE MÁS HISTORIAS

Dios está vivo

CONOCE MÁS HISTORIAS

Dios del Perdón

CONOCE MÁS HISTORIAS

Dios que salva

CONOCE MÁS HISTORIAS

DIOS ESTÁ CONMIGO